La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su desacuerdo con los cargos presentados contra el expresidente de Cuba, Raúl Castro, al considerar que las acusaciones se refieren a hechos ocurridos hace décadas.
Durante sus declaraciones, la mandataria mexicana cuestionó el sentido de reabrir o impulsar procesos relacionados con acontecimientos del pasado lejano.
“Nosotros no estamos de acuerdo. En el caso de Cuba, ocurrió hace 15 años de lo que están acusando a Raúl Castro. Qué sentido tiene que acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años”, señaló la jefa del Ejecutivo.
Con esta postura, Sheinbaum fijó la posición de su gobierno frente al caso del exmandatario cubano, en línea con la política exterior mexicana de respeto a la soberanía y no intervención en asuntos internos de otros países.















