La Ciudad de México se transformó por unos días en el escenario de una película musical improvisada. Entre calles mojadas del Centro Histórico, un autobús grafiteado y cientos de fans persiguiendo cada movimiento de la banda, U2 convirtió su visita al país en un espectáculo que fue mucho más allá de la grabación de un videoclip.
El momento que terminó por romper internet llegó este jueves en el Teatro Hidalgo del IMSS, durante la Asamblea General de la Street Child World Cup 2026. Ahí, Bono y The Edge compartieron escenario con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien acudió para saludar a jóvenes participantes del torneo internacional enfocado en inclusión social y derechos de las infancias.
Tras los aplausos y las fotografías, Bono se acercó a la mandataria, la abrazó y soltó una frase que rápidamente se volvió viral: “My president”.
La escena selló una visita cargada de simbolismo para la agrupación irlandesa, que en los últimos años ha reforzado su discurso social y político a través de su música y activismo.
Pero el romance entre U2 y la capital mexicana comenzó desde días antes. Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. fueron vistos recorriendo calles del Centro Histórico mientras grababan el videoclip de “Street of Dreams”, sencillo que formará parte de su próximo álbum de estudio.
Las grabaciones incluyeron un autobús escolar intervenido con graffiti por el artista mexicano Chavis Mármol y una convocatoria masiva de fans que se reunieron en inmediaciones de la Plaza de Santo Domingo para aparecer en algunas tomas.
La propia banda compartió imágenes del rodaje acompañadas por una frase que parecía escrita especialmente para la ciudad: “La justicia es una obsesión, el amor es una procesión por la calle de los sueños”.
Ni siquiera la lluvia detuvo la producción. Durante una tormenta eléctrica, el generador del set falló y un vecino del Centro Histórico abrió las puertas de su departamento para refugiar a los músicos. El momento quedó registrado en videos donde se observa a Bono y compañía entrando al inmueble mientras una familia cenaba tranquilamente.
Desde el balcón del departamento, los integrantes de U2 saludaron a los seguidores que seguían esperando bajo la lluvia y hasta improvisaron algunos fragmentos musicales, regalando una de esas escenas espontáneas que terminan convirtiéndose en leyenda urbana.
La visita también incluyó un encuentro con la jefa de Gobierno Clara Brugada, quien invitó oficialmente a la banda a ofrecer un concierto en el Zócalo capitalino.
La respuesta de Bono alimentó todavía más la expectativa: a U2 le gustaría arrancar su próxima gira mundial en la Ciudad de México.
Mientras tanto, “Street of Dreams” ya tiene algo que pocas canciones logran antes de estrenarse: una historia tejida entre lluvia, balcones improvisados, activismo social y una ciudad que, por unos días, se convirtió en el escenario favorito de una de las bandas más influyentes del planeta.
































