La crisis de desplazamiento y violencia en comunidades de Guerrero obligó al Gobierno federal y estatal a desplegar un operativo de atención urgente que derivó en la liberación de tres bloqueos carreteros instalados por habitantes que exigían seguridad y apoyo ante la presencia de grupos criminales.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que los bloqueos fueron retirados mediante negociaciones con pobladores, lo que permitió el ingreso de elementos de la Guardia Nacional a las zonas afectadas.
De acuerdo con la mandataria, en las mesas de diálogo participaron representantes de la Secretaría de la Defensa Nacional, personal de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y funcionarios del gobierno de Guerrero, quienes acudieron directamente a las comunidades para atender a las familias desplazadas.
La coordinadora de Atención a Víctimas, Yuriria Rodríguez Estrada, sostuvo encuentros con habitantes afectados por la violencia, mientras que autoridades estatales y federales mantuvieron comunicación con mandos locales en Chilpancingo para contener la tensión en la región.
Sheinbaum reconoció que la situación en varias comunidades continúa siendo delicada debido a la operación de grupos generadores de violencia, por lo que aseguró que continuarán las acciones de seguridad y asistencia social.
Además, adelantó que solicitará revisar el registro de comunidades indígenas ante el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), con el fin de agilizar la entrega de apoyos económicos a poblaciones afectadas.
La situación de desplazamiento forzado en Guerrero se ha intensificado en los últimos meses debido a enfrentamientos entre grupos criminales que disputan territorios en distintas regiones del estado.















