El ex-buque Onjuku, donado por el gobierno de Japón, fue hundido en las costas de Tamaulipas como parte de una estrategia ambiental destinada a fortalecer el arrecife artificial de la región y promover la recuperación de los ecosistemas marinos.
La ceremonia de hundimiento contó con la presencia del embajador de Japón en México, Kozo Honsei; la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena; el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal; así como el secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles.
El hundimiento del Onjuku forma parte de un proyecto orientado a transformar la embarcación en un arrecife artificial que permita crear nuevos hábitats y refugios para diversas especies marinas, favoreciendo la biodiversidad y la conservación de la vida submarina en el Golfo de México.
Autoridades destacaron que esta acción también representa un ejemplo de cooperación bilateral entre México y Japón en materia ambiental, marítima y de protección de los recursos naturales, además de impulsar proyectos sustentables en beneficio de las comunidades costeras.
















