Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arribó este miércoles a China para comenzar una visita de Estado de dos días, durante la cual sostendrá reuniones con el mandatario chino, Xi Jinping, enfocadas en temas comerciales, la tensión sobre Taiwán y el panorama en Oriente Medio.
El avión presidencial estadounidense aterrizó en Pekín cerca de las 19:52 horas locales. Trump llegó acompañado por integrantes de su gabinete, asesores y empresarios de alto perfil, en medio de un amplio operativo de bienvenida organizado por las autoridades chinas.
A su llegada, el republicano fue recibido por el Vicepresidente chino Han Zheng, además de representantes diplomáticos, militares y grupos de jóvenes que participaron en la ceremonia oficial realizada en la pista del aeropuerto.
La visita ocurre en un contexto de fricciones entre ambas potencias por los aranceles comerciales, las restricciones tecnológicas y los desacuerdos en materia de seguridad regional.
Como parte de la agenda, ambos líderes encabezarán reuniones bilaterales, asistirán a una cena de Estado y participarán en actividades oficiales en lugares emblemáticos del poder político chino, entre ellos el Gran Palacio del Pueblo y Zhongnanhai, sede de la dirigencia del Partido Comunista.
Según informó el Ministerio de Relaciones Exteriores de China, las conversaciones entre Trump y Xi también incluirán asuntos relacionados con la estabilidad internacional, la cooperación económica y el desarrollo global.
Uno de los puntos centrales del encuentro será Taiwán, territorio autónomo que China considera parte de su soberanía y al que Estados Unidos continúa proporcionando apoyo militar y armamento.
Horas antes de la llegada del mandatario estadounidense, el gobierno chino pidió a Washington actuar con “prudencia” respecto al tema y frenar la venta de armas a la isla.
Además, se prevé que ambas delegaciones dialoguen sobre la situación en Irán y el conflicto en Oriente Medio, mientras Estados Unidos busca respaldo diplomático de Pekín para contener la escalada regional.
En el plano económico, la visita se desarrolla después de meses de tensiones comerciales marcadas por incrementos arancelarios y disputas sobre tecnologías estratégicas y minerales críticos.
Previo al viaje de Trump, funcionarios de ambos países sostuvieron encuentros económicos en Seúl. La delegación estadounidense estuvo encabezada por el Secretario del Tesoro, Scott Bessent, mientras que China fue representada por el Viceprimer ministro He Lifeng, con el objetivo de avanzar en la tregua comercial alcanzada recientemente.
El Presidente estadounidense viajó acompañado por los oligarcas como Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; y Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA.
Trump ya había visitado China en noviembre de 2017, durante su primer mandato. Desde entonces, ningún Presidente de Estados Unidos había realizado una visita oficial al país asiático, por lo que este viaje marca el regreso de un mandatario estadounidense a territorio chino después de casi nueve años.















