Contra todo pronóstico y tras casi dos semanas de incertidumbre, la vida se abrió paso en lo profundo de la mina Santa Fe.
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció este miércoles el hallazgo con vida de uno de los mineros atrapados en Sinaloa, en lo que calificó como “una noticia increíble” que devuelve la esperanza en medio de la tragedia.
Se trata de Francisco Zapata Nájera, de 42 años, quien permaneció durante 13 días bajo tierra tras el derrumbe ocurrido en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario. El trabajador fue localizado a unos 300 metros de profundidad, en condiciones críticas, deshidratado y con hambre, pero consciente.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum confirmó que, aunque el minero ya fue encontrado con vida, los trabajos continúan para lograr su rescate seguro. “No ha parado el rescate desde el primer momento”, subrayó, al reconocer también el apoyo de la empresa minera.
De acuerdo con el Puesto de Comando Unificado, el hallazgo ocurrió tras más de 312 horas de trabajo ininterrumpido por parte de brigadas especializadas. Para llegar hasta él, los rescatistas deberán recorrer más de tres kilómetros de túneles inundados y de difícil acceso.
El accidente ocurrió el pasado 25 de marzo, cuando el desbordamiento de una presa de jales provocó un derrumbe que dejó atrapados a cuatro trabajadores en esta mina de oro en Sinaloa. Desde entonces, el principal desafío ha sido el retiro del agua acumulada en las galerías.
Como parte de la estrategia de rescate, se ha logrado extraer cerca de 35 mil litros de agua por hora, además de implementar ajustes técnicos como nuevas líneas de desfogue y sistemas de comunicación interna para coordinar a los equipos.
Con Zapata Nájera, suman ya dos mineros rescatados con vida. El primero fue José Alejandro Cástulo Colín, quien logró sobrevivir cuatro días en condiciones extremas. Sin embargo, la tragedia también ha cobrado vidas: uno de los trabajadores fue localizado sin vida y aún se desconoce el paradero de otros dos.
Mientras continúan las labores, la esperanza persiste en la mina Santa Fe, donde cada avance representa una lucha contra el tiempo y las condiciones adversas para salvar a quienes aún permanecen atrapados.















