Con una flota envejecida y miles de accidentes al año, el gobierno federal puso en marcha un programa para acelerar la renovación de vehículos pesados en México, sector clave para el movimiento de mercancías y pasajeros.
El anuncio fue realizado por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, quien explicó que el plan combina estímulos fiscales, acceso a financiamiento y nuevas reglas de seguridad para enfrentar problemas estructurales del autotransporte.
Actualmente, el parque vehicular tiene una antigüedad promedio cercana a los 19 años, lo que impacta tanto en la seguridad como en las emisiones contaminantes. Tan solo en un año se registran alrededor de 30 mil accidentes en los que están involucrados vehículos pesados.
Para incentivar el cambio de unidades, el programa permitirá a transportistas deducir de manera inmediata gran parte del costo de un camión o autobús nuevo, en lugar de hacerlo gradualmente durante varios años. La medida busca hacer más accesible la renovación, especialmente para pequeños operadores.
Modernización y prevención
A la par, se reactivará un esquema de garantías para facilitar créditos a micro y pequeñas empresas del sector, un segmento que suele enfrentar dificultades para acceder a financiamiento y que, en muchos casos, continúa operando con unidades antiguas.
Otro de los ejes es la creación de una nueva norma obligatoria de seguridad que aplicará tanto a vehículos nuevos como usados, nacionales o importados. Esta incluirá requisitos en sistemas básicos como frenos, iluminación, espejos y cinturones, con el objetivo de reducir riesgos en carretera.
El plan también busca cerrar brechas regulatorias en la importación de camiones usados, donde se han detectado prácticas como la subvaluación para pagar menos impuestos, lo que genera competencia desleal frente a fabricantes establecidos en el país.
Aunque autoridades aseguran que el programa podría multiplicar la velocidad de renovación de la flota, especialistas coinciden en que el reto estará en lograr que los transportistas más pequeños puedan realmente acceder a los beneficios.
La industria del autotransporte, que mueve más del 80% de las mercancías en el país y genera cerca de 200 mil empleos directos, enfrenta así un intento de modernización que combina urgencias económicas, ambientales y de seguridad.
















