En un nuevo revés que marcó la sesión de este miércoles en el Senado, el Partido del Trabajo (PT) eliminó de la propuesta conocida como “Plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum la figura de revocación de mandato, con lo que este mecanismo no podrá aplicarse en 2027. La decisión del PT, que cuenta con cerca del 5 por ciento de la votación nacional, representó su segundo distanciamiento público con el oficialismo en apenas dos semanas, al aliarse nuevamente con la oposición para modificar sustancialmente una iniciativa presidencial.
La reforma electoral fue aprobada en lo general con 87 votos a favor de Morena, el PT y el Partido Verde (PVEM), y 41 en contra. Sin embargo, durante la discusión en lo particular, el PT presentó una reserva para eliminar por completo el Artículo 35, que contenía los cambios en revocación de mandato. La propuesta fue respaldada por el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, y finalmente avalada cerca de las 23:40 horas, entre los gritos de “¡sí se pudo!” de la oposición.
La senadora Lizeth Sánchez García, a nombre del grupo parlamentario del PT, justificó la reserva al señalar que la intención era “proteger” la naturaleza democrática de la revocación de mandato, manteniéndola en los términos vigentes. Horas antes, el líder histórico del PT, senador Alberto Anaya, había dedicado parte de su discurso a elogiar a la presidenta, para luego dejar claro que su bancada no permitiría cambios en ese punto.
La iniciativa presidencial buscaba que la revocación de mandato se llevara a cabo el mismo día de las elecciones intermedias de 2027 para reducir costos, y permitía que la persona sujeta a evaluación pudiera promover su propia gestión. El PT argumentó que esta modificación generaría “inestabilidad” al acortar el período efectivo de gobierno y beneficiaría únicamente a Morena.
Este nuevo revés se suma al ocurrido el 11 de marzo, cuando el PT y el PVEM votaron en contra de la primera reforma electoral impulsada por la presidenta, lo que obligó al Ejecutivo a presentar el “Plan B”, enfocado en recortes al gasto administrativo de los órganos electorales y congresos locales. Aunque esa versión sí fue aprobada, la eliminación de la revocación de mandato representa un golpe a los planes originales del gobierno.
Durante el debate, el senador morenista Gerardo Fernández Noroña calificó como una contradicción que la oposición, que constantemente critica al gobierno, rechace ahora un mecanismo que les permitiría impugnarlo en las urnas. Por su parte, el senador del PVEM, Luis Alfonso Silva Romo, acusó al PRI, PAN y MC de defender sus propios privilegios.
La sesión estuvo marcada por un momento de tensión cuando la senadora panista Lilly Téllez se refirió al gobierno como “narcogobierno”, lo que derivó en un enfrentamiento verbal con el senador Saúl Monreal de Morena.
A pesar de los elogios públicos del PT hacia la presidenta Sheinbaum y su insistencia en que siguen siendo parte fundamental de la Cuarta Transformación, los hechos evidenciaron una fractura en la coalición oficialista, que permitió a la oposición capitalizar el desacuerdo para mutilar una de las piezas clave de la agenda presidencial.














