La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció este martes la presentación de su llamado “Plan B” en materia electoral, luego de que la Reforma Electoral fuera rechazada. La propuesta será enviada al Senado de la República para su discusión.
Durante el anuncio, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, detalló los ejes principales de esta iniciativa, que plantea cambios en el funcionamiento y estructura del sistema electoral mexicano.
Entre las medidas más relevantes destaca la reducción de privilegios en el ámbito político y electoral. Se propone disminuir el número de regidurías —que pasarían de entre 7 hasta 15— así como limitar el presupuesto de los congresos locales al 0.70% del gasto total de cada entidad. Los recursos ahorrados serían destinados a obras de infraestructura pública en municipios y estados.
Asimismo, se establece que funcionarios del Instituto Nacional Electoral (INE), tribunales y órganos electorales estatales no podrán percibir salarios superiores al de la presidenta, eliminando bonos, seguros de gastos médicos mayores y otros ingresos adicionales.
En materia de participación ciudadana, el Plan B contempla modificar el mecanismo de revocación de mandato, proponiendo que se realice el primer domingo de junio del tercer o cuarto año de gobierno, lo que ubicaría el ejercicio en 2027 o 2028.
La iniciativa también incluye reformas a diversas leyes secundarias, entre ellas la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales —en artículos como el 31, 99, 104, 116, 192 y 310— así como modificaciones a la Ley de Partidos Políticos en apartados clave relacionados con financiamiento y operación de los partidos.
El gobierno federal sostiene que estos cambios buscan hacer más eficiente el sistema electoral, reducir costos y fortalecer la democracia, mientras se prevé un debate intenso en el Congreso sobre el alcance e impacto de la propuesta.















