El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que las operaciones militares contra Irán continúan “en plena marcha” y aseguró que las fuerzas estadounidenses e israelíes han destruido gran parte de la capacidad bélica iraní, en medio de una guerra que ya entra en su tercera semana sin señales claras de resolución.
Durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca, el mandatario sostuvo que los ataques han reducido “el 90% de la capacidad balística” de Irán y eliminado el 95% de sus drones de ataque. “La fuerza aérea se fue, la marina se fue, los barcos, los aviones, los líderes, se fueron”, declaró Trump al referirse al impacto de la ofensiva conjunta con Israel.
El presidente también advirtió que la infraestructura petrolera iraní podría convertirse en el siguiente objetivo militar. Mencionó específicamente la estratégica Isla de Kharg, principal terminal de exportación de crudo del país, por donde pasa alrededor del 90% del petróleo iraní. “Puede que los oleoductos no sigan en pie”, dijo, sin ofrecer más detalles.
La isla ya fue escenario de un importante bombardeo estadounidense el 13 de marzo, cuando se atacaron más de 90 instalaciones militares vinculadas a misiles y operaciones navales, aunque la infraestructura petrolera fue inicialmente preservada.
Trump también criticó a los aliados que se han mostrado reacios a participar en operaciones para reabrir el tránsito marítimo en el estratégico Estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes del mundo para el transporte de petróleo. “Durante 40 años los hemos protegido y no quieren involucrarse”, afirmó, al exhortar a otras naciones a enviar buques de guerra para asegurar el paso de embarcaciones comerciales.
En el plano energético, el mandatario aseguró que Washington está buscando compensar posibles interrupciones en el suministro mundial de crudo. En ese contexto, destacó que la relación con Venezuela es “fantástica” y elogió a su presidenta, Delcy Rodríguez, al señalar que Estados Unidos está recibiendo “millones de barriles” de petróleo venezolano.
El conflicto, iniciado a finales de febrero tras ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes, ha provocado una fuerte escalada militar y tensiones globales por el impacto en el mercado energético y la seguridad en el Golfo Pérsico.















