Más de 18 millones de personas en México han sufrido algún tipo de violencia o acoso en internet, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) de 2024. De ellas, 10 millones son mujeres y 8 millones hombres, aunque los estudios muestran que las mujeres enfrentan formas de violencia más graves y sexualizadas.
Ante este panorama, la Secretaría de las Mujeres, encabezada por Citlalli Hernández Mora, anunció un acuerdo con plataformas digitales para que el contenido relacionado con acoso y violencia se retire rápidamente y se brinden herramientas de denuncia más efectivas para todas las víctimas.
La encuesta del INEGI revela que 57.7% de las mujeres que han sufrido ciberacoso tienen menos de 29 años, y que el tipo de violencia que enfrentan incluye insinuaciones y propuestas sexuales, difusión de fotos o videos íntimos, suplantación de identidad y acoso constante en redes. Por su parte, los hombres reportan principalmente mensajes ofensivos, llamadas abusivas y provocaciones para generar reacciones negativas, aunque también sufren acoso mediante cuentas falsas.
“No podemos normalizar las violencias que se viven afuera y llevarlas al espacio digital”, afirmó Hernández Mora. Por ello, se acordaron mesas de trabajo con plataformas para fortalecer herramientas de prevención y atención, incluyendo:
- Campañas de educación digital y difusión de normas de convivencia en internet.
- Herramientas de denuncia más visibles, con seguimiento y medidas inmediatas contra agresores.
- Bloqueo y restricción de contacto con posibles agresores durante procesos de denuncia.
- Cooperación directa con autoridades para retirar contenido íntimo o violento de manera rápida.
La iniciativa busca garantizar que el espacio digital sea seguro para todos los usuarios, con especial atención a mujeres y jóvenes, que son los más afectados. Además, se reconocerá el trabajo de activistas y organizaciones que han impulsado leyes como la Ley Olimpia, pionera en combatir la violencia digital en México.
Hernández Mora concluyó que México avanza hacia un modelo de corresponsabilidad digital, donde plataformas, autoridades y sociedad trabajen juntos para prevenir y atender la violencia en línea, evitando que los delitos digitales queden impunes.















