El Gobierno de México pondrá en marcha un amplio despliegue territorial para construir los historiales clínicos que formarán parte de la nueva Credencial de Salud Universal, una herramienta que busca agilizar y garantizar la atención médica en todo el país.
La presidenta Claudia Sheinbaum detalló que las secretarías de Bienestar y de Salud trabajan de manera conjunta en la recopilación de información ciudadana, con el propósito de que cada persona cuente con un registro médico accesible al momento de acudir a una unidad de salud.
La Secretaría del Bienestar tendrá la responsabilidad directa del levantamiento de datos. Para ello, se instalarán 2 mil 898 módulos en distintas regiones del país, cada uno equipado con 10 equipos de trabajo.
El operativo contempla la participación de 9 mil 791 operadores encargados de registrar la información. Además, habrá mil 706 supervisores que coordinarán grupos de cinco operadores —y en algunos casos uno o dos adicionales— para asegurar la correcta integración de los expedientes.
A este esfuerzo se suman 5 mil 766 personas que brindarán apoyo logístico, lo que eleva a 17 mil 263 el número total de participantes en esta estrategia nacional.
Con esta iniciativa, el gobierno federal apuesta por un sistema más ordenado y eficiente, donde la información médica acompañe a las y los ciudadanos y permita una atención más rápida y precisa en los centros de salud más cercanos.















