En una escalada bélica que conlleva el riesgo de un conflicto regional o mundial, Estados Unidos e Israel han lanzado un ataque unilateral contra Irán, una acción que contrasta fuertemente con el creciente descontento de la población estadounidense hacia nuevas guerras en Medio Oriente y hacia el propio gobierno israelí.
Diversas encuestas recientes revelan un cambio sísmico en la opinión pública de Estados Unidos. Una medición de YouGov de la semana pasada indicaba que solo una cuarta parte de los estadounidenses apoya una guerra contra Irán, evidenciando el escaso respaldo interno para una nueva ofensiva militar en la región.
Simultáneamente, el respaldo histórico a Israel se está derrumbando. Una nueva encuesta de Gallup publicada el viernes muestra que, por primera vez en décadas, más estadounidenses simpatizan con los palestinos (41%) que con los israelíes (36%). Este dato revierte los resultados del año anterior y consolida una tendencia a la baja en el apoyo a Israel, acelerada por la ofensiva en Gaza.















