La familia de Renata Palmer, asesinada el 5 de octubre de 2025 en Atizapán de Zaragoza, denunció que el delito por el que se procesa al presunto responsable fue reclasificado de feminicidio a homicidio, una decisión que —advierten— podría disminuir la pena y desdibujar la violencia de género que rodeó el caso.
Renata, de 32 años, fue atacada dentro de su departamento mientras su hija de tres años dormía a su lado. El señalado es Rodolfo “N”, creador de contenido de negocios conocido en redes sociales como “El Wero Bisnero”, quien actualmente se encuentra recluido en el Centro Preventivo y de Reinserción Social de Tlalnepantla de Baz.
Si el caso se juzga como feminicidio, el acusado podría enfrentar una pena mínima de 40 años de prisión e incluso prisión vitalicia. Sin embargo, de mantenerse la reclasificación a homicidio, la condena podría reducirse considerablemente.
Barbara Palmer, hermana de la víctima, hizo un llamado público para que el proceso se conduzca con perspectiva de género y conforme a lo establecido en el artículo 325 del Código Penal Federal, que tipifica el delito de feminicidio.
“En México no se necesita que haya una relación sentimental para que se configure el feminicidio. Basta con que exista una relación de confianza”, señaló. De acuerdo con su versión, el presunto agresor era amigo cercano de Renata desde hacía años; convivían con frecuencia y eran vecinos.
La familia también sostiene que Renata presentó lesiones que, conforme a la ley, constituyen razones de género suficientes para encuadrar el delito como feminicidio. “No se necesitan todos los supuestos; con que se cumpla uno, la ley ya habla de feminicidio, y en este caso se cumplen varios”, afirmó Barbara en un video difundido en redes sociales.
Los hechos
Según informó la Fiscalía del Estado de México, el día del crimen, ocurrido en avenida Bosque Esmeralda Oriente, en el fraccionamiento Loma Antigua, personal de seguridad localizó a Rodolfo “N” en el pasillo de la torre 3. Estaba ensangrentado y corría con un cuchillo en la mano.
La familia ha rechazado versiones que apuntaban a una relación amorosa entre Renata y el acusado. “No eran pareja. Había una relación de confianza y amistad”, reiteraron.
Para los familiares, el debate jurídico va más allá de los años de prisión que pudiera enfrentar el imputado. “Cuando se clasifica mal, no solo se reduce la pena. Se invisibiliza la violencia que vivimos las mujeres”, subrayaron.
El caso ha vuelto a encender la discusión sobre la correcta aplicación del tipo penal de feminicidio y la obligación de las autoridades de investigar con perspectiva de género, especialmente en un contexto donde organizaciones civiles han denunciado inconsistencias en la tipificación de estos crímenes en distintas entidades del país.
Mientras el proceso judicial avanza, la familia de Renata Palmer insiste en una exigencia concreta: justicia plena y sin privilegios.















