México conmemorará el 69 aniversario del Tratado de Tlatelolco, un acuerdo histórico que sentó las bases para la desnuclearización de América Latina y el Caribe y que posicionó al país como un referente internacional en la promoción de la paz, informó José Alfonso Suárez del Real, asesor político de la Coordinación General de Comunicación Social y Vocería de Presidencia.
Durante su intervención, Suárez del Real recordó que el tratado fue firmado el 14 de febrero de 1967, en uno de los momentos más tensos de la Guerra Fría, tras la crisis de los misiles de 1962 entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, originada por el conflicto en Cuba. En ese contexto, México impulsó una salida diplomática para evitar que la región se convirtiera en un escenario de confrontación nuclear.
“El Tratado de Tlatelolco es reconocido en todo el mundo como una gran acción a favor de la paz de los pueblos”, subrayó el funcionario, al destacar que la política exterior mexicana logró convencer a los países latinoamericanos y caribeños de renunciar a la posesión de arsenales nucleares, con el fin de proteger su soberanía y evitar posibles incursiones de potencias extranjeras.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que durante los años sesenta, el principal conflicto global giraba en torno a la proliferación de armas nucleares entre Estados Unidos y la Unión Soviética. En ese escenario, México desempeñó un papel clave a través del entonces secretario de Relaciones Exteriores, Alfonso García Robles, principal impulsor del tratado y posteriormente galardonado con el Premio Nobel de la Paz.
La mandataria destacó que, gracias al Tratado de Tlatelolco, ningún país de América Latina ni del Caribe ha desarrollado armas nucleares, a diferencia de otras regiones del mundo, lo que ha permitido mantener a la zona al margen de conflictos nucleares.
Sheinbaum también recordó que la vocación pacifista de la política exterior mexicana se ha mantenido a lo largo de los años, incluso en periodos complejos como los conflictos en Centroamérica, cuando México participó activamente en los esfuerzos diplomáticos del Grupo Contadora para la construcción de la paz.
Finalmente, reiteró que México continuará desempeñando un papel activo en la defensa de la soberanía de los pueblos, la no intervención y la construcción de la paz a nivel internacional, principios que, afirmó, forman parte de la convicción histórica y constitucional del país.















