Con un tono firme y sin rodeos, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo marcó distancia de la clase política durante su visita a San Quintín, Baja California, al exigir públicamente a diputados y senadores mayor compromiso con la población.
“¡Todos ustedes, a trabajar más con la gente!”, gritó la mandataria federal al concluir un evento privado con jornaleras y jornaleros agrícolas, de acuerdo con un video filtrado a la prensa que muestra el momento exacto del reclamo presidencial.
El mensaje, captado en un clip de apenas 15 segundos, exhibe a Sheinbaum señalando a funcionarios que se encontraban detrás de una valla metálica, sin acceso al acto oficial. La escena se convirtió rápidamente en el reflejo del tono que la presidenta quiso imprimir a su gira: cercanía con la base social y distancia con la política tradicional.
La presidenta no improvisó el gesto. Desde el inicio del evento, el acceso estuvo limitado a trabajadores agrícolas, mientras que legisladores y autoridades locales quedaron relegados. En el presídium solo aparecieron funcionarios federales y la gobernadora Marina del Pilar Ávila Olmeda, dejando fuera a la alcaldesa Miriam Cano Núñez, quien incluso fue ignorada por la mandataria al pasar cerca del cerco donde se encontraba la clase política.
Entre los funcionarios presentes del lado del reclamo se identificó al senador Armando Ayala Robles, la diputada local Evelyn Sánchez y la propia alcaldesa de San Quintín. El video fue difundido por portales locales como Ajedrez Político y TJ Comunica, y se atribuye su filtración a disputas internas dentro de Morena en Baja California.
“No queremos politiquería”
El mensaje de Sheinbaum se reforzó fuera del evento. Durante su traslado, un grupo de ciudadanos detuvo su vehículo para exigir la destitución de Miriam Cano, entre gritos de “¡Fuera!” y reclamos por corrupción, abandono institucional y falta de servicios básicos.
Ante las protestas, la presidenta volvió a fijar postura: aseguró que el gobierno federal intervendrá directamente para atender la crisis en San Quintín.
“Lo de la presidenta municipal lo vamos a ver”, respondió, y anunció el envío de un representante federal que vivirá en la comunidad, así como la instalación de un Centro Integrador del Gobierno Federal para dar seguimiento permanente a las demandas sociales.
Con ello, Sheinbaum dejó claro que su gobierno no solo escucha, sino que exige resultados, incluso a los suyos, y que la cercanía con la gente será una línea obligatoria para quienes ostenten un cargo público.
















