El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este sábado que fuerzas estadounidenses ejecutaron un ataque militar a gran escala en territorio venezolano, resultando en la captura y traslado fuera del país del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
“Estados Unidos de América ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el Presidente Nicolás Maduro, quien fue capturado y trasladado en avión, junto con su esposa, fuera del país”, escribió Trump en su red social Truth Social. El expresidente estadounidense detalló que la operación se realizó en coordinación con agencias de la ley de su país y anunció que ofrecerá más detalles en una conferencia de prensa desde su residencia en Mar-a-Lago.

El anuncio se produjo después de que durante la madrugada se registraran intensas detonaciones y actividad aérea en Caracas, particularmente cerca del complejo militar Fuerte Tiuna. Medios locales reportaron al menos siete explosiones de gran magnitud, así como cortes generalizados de energía eléctrica en varias zonas de la capital.
Por su parte, el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado oficial en el que “rechaza, repudia y denuncia ante la comunidad internacional la gravísima agresión militar perpetrada por el Gobierno actual de los Estados Unidos de América”. La declaración afirma que los ataques se dirigieron contra localidades civiles y militares en Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira.
El comunicado, difundido por la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), sostiene que esta acción “va contra la Carta de las Naciones Unidas” y “amenaza la paz y estabilidad internacional, concretamente de América Latina y el Caribe, y pone en grave riesgo la vida de millones de personas”.
En respuesta a la ofensiva, el Gobierno venezolano informó que, antes de su captura, el Presidente Maduro firmó un decreto que declara el estado de Conmoción Exterior en todo el territorio nacional. El objetivo de esta medida, según el comunicado, es “proteger los derechos de la población, el funcionamiento pleno de las instituciones republicanas y pasar de inmediato a la lucha armada”.
El texto añade: “Todo el país debe activarse para derrotar esta agresión imperialista”. Además, Venezuela advirtió que, en apego al artículo 51 de la Carta de la ONU, “se reserva el derecho a ejercer la legítima defensa” y acusó a Estados Unidos de buscar “apoderarse de los recursos estratégicos del país, en particular de su petróleo y minerales”.















