La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró este viernes que la economía nacional “está sólida y fuerte”, pese a quienes —dijo— buscan proyectar lo contrario. Señaló que el modelo económico impulsado por la transformación “está funcionando” y que varios indicadores sociales respaldan este desempeño.
Sheinbaum cuestionó que el Producto Interno Bruto (PIB) sea visto como el único parámetro válido para evaluar el desarrollo económico. Recordó que, aunque el crecimiento económico no fue tan alto este año, factores externos como la desaceleración en Estados Unidos, la caída en la demanda de automóviles y la situación de los aranceles internacionales influyeron más que cualquier decisión de política interna.
“La teoría neoliberal decía que sólo si crece la economía disminuye la pobreza, pero 13.5 millones de personas salieron de la pobreza sin que hubiera un crecimiento extraordinario”, expuso. Añadió que indicadores como el acceso a educación superior, la disminución de la desigualdad y la ampliación de derechos —por ejemplo, la seguridad social para trabajadores de plataformas— no son medidos por el PIB, pero reflejan avances reales.
La presidenta destacó además que octubre registró un número histórico de empleos y que la llegada de inversión extranjera directa confirma la confianza en el peso y en la estabilidad macroeconómica. Subrayó el crecimiento del sector electrónico en el país, favorecido por la integración con Estados Unidos y el T-MEC.
Sheinbaum afirmó que, una vez concluida la revisión del tratado comercial, habrá aún mayor certeza para la inversión extranjera. También adelantó que el gobierno tiene preparado un programa significativo de inversión pública para 2026, lo que, dijo, reforzará la actividad económica.
“Soy muy positiva de cómo va a cerrar el año y muy positiva de cómo nos va a ir en 2026. Hay confianza y va a haber más”, aseguró.















