La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, condenó enérgicamente los actos de violencia ocurridos durante la llamada “Marcha de la Generación Z” realizada el pasado sábado en el Zócalo capitalino, donde se registraron agresiones, daños a mobiliario urbano y la detención de más de 40 personas.
En conferencia de prensa, Sheinbaum señaló que la protesta fue infiltrada por grupos ajenos al espíritu pacífico que caracteriza a muchos movimientos juveniles. “La libertad de manifestación es un derecho consagrado en nuestra Constitución, pero no puede usarse como pretexto para sembrar el caos ni promover agendas de odio”, afirmó.
La mandataria también reiteró que su gobierno no reprimirá la libre expresión, pero que no será permisivo con actos provocados deliberadamente para desestabilizar. “No se trata de criminalizar la protesta. Se trata de identificar a quienes usan a los jóvenes como fachada para incitar a la violencia y generar confrontación”, enfatizó.
Asimismo, Sheinbaum informó que la Secretaría de Seguridad Ciudadana, junto con la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, está llevando a cabo investigaciones para determinar quiénes financiaron y organizaron los actos violentos. “Los responsables serán identificados y se aplicará la ley sin distinción. La ciudadanía merece protestas pacíficas y con sentido, no escenarios de violencia montada”, agregó.
Finalmente, la presidenta hizo un llamado a las juventudes a ejercer su voz con responsabilidad: “El cambio y la transformación también pasan por el respeto mutuo y la construcción de paz. La violencia solo beneficia a quienes quieren dividirnos”.















