Durante su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró que el diálogo, la reconciliación y el acompañamiento institucional, bajo un enfoque de seguridad humanista y respeto a los derechos humanos, son la vía para atender los casos de desplazamiento forzado en México.
Sheinbaum reconoció la labor del gobernador de Oaxaca, Salomón Jara Cruz, y de su equipo de gobierno por la coordinación que permitió el retorno asistido, digno y seguro de 63 familias de la comunidad de Guadalupe Victoria, en San Juan Juquila Mixes, después de casi nueve años de haber sido desplazadas por un conflicto agrario con la comunidad de San Pedro Ocotepec.
El hecho fue calificado por autoridades locales y organismos internacionales como histórico, al tratarse del primer proceso de retorno planeado, ordenado y participativo en México, basado en los principios rectores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y acompañado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
De acuerdo con el ACNUR, este proceso destacó por su atención a personas mayores y con discapacidad, el libre movimiento de las familias, la coordinación entre los tres órdenes de gobierno y el compromiso de garantizar seguridad y servicios básicos a largo plazo.
El retorno de las familias mixes se suma a la reciente aprobación de la Ley para Prevenir, Atender y Reparar Integralmente el Desplazamiento Forzado Interno en Oaxaca, que convierte a la entidad en la quinta del país en contar con una legislación en la materia y la primera en elaborarla mediante consulta comunitaria.
La presidenta destacó que este tipo de esfuerzos contribuyen a fortalecer la paz social, promover la justicia y atender de manera estructural las causas de los conflictos internos en las comunidades.















