La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que levantó una denuncia penal ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México tras haber sido víctima de acoso por parte de un hombre en estado de ebriedad, mientras se dirigía caminando de Palacio Nacional a la Secretaría de Educación Pública (SEP).
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que decidió hacer el trayecto a pie junto con su equipo de ayudantía cuando fue interceptada por un sujeto que invadió su espacio personal. Más tarde, al revisar las grabaciones del hecho, constató la agresión y resolvió actuar legalmente.
“Lo viví como mujer, no como presidenta. Si no presento yo el delito, ¿en qué condiciones se quedan todas las mexicanas? Si esto le pasa a la presidenta, ¿qué no viven las jóvenes y las mujeres en nuestro país?”, expresó.
La mandataria aseguró que su decisión busca enviar un mensaje contundente sobre la necesidad de defender la dignidad y los derechos de las mujeres en México, recordando que en la Ciudad de México el acoso sexual en vía pública es un delito penal, aunque no en todos los estados del país.
Sheinbaum adelantó que pidió a Citlalli Hernández, secretaria general de Morena, revisar el marco jurídico en las 32 entidades para promover que el acoso sea sancionado penalmente en todo el país. Asimismo, anunció que el Gobierno federal impulsará una campaña nacional de respeto hacia las mujeres.
“Ningún hombre tiene derecho a vulnerar el espacio personal de una mujer. El acoso es un delito y debe sancionarse en todos los estados. No podemos permitir que algo así se vea como un asunto menor”, subrayó.
Crítica a Reforma por revictimización
La presidenta también criticó al periódico Reforma por publicar fotografías del incidente, calificando la acción como un acto de “revictimización” y una violación a los límites éticos y morales del periodismo.
“Más allá de las diferencias políticas, esas imágenes rebasan todos los límites. Podría incluso considerarse dentro de la Ley Olimpia. No voy a emprender acciones legales, pero sí espero una disculpa pública”, señaló.
Pese al episodio, Sheinbaum afirmó que no modificará sus medidas de seguridad ni cambiará su forma de interactuar con la ciudadanía.
“No vamos a aislarnos ni a dejar de caminar entre la gente. Estar cerca del pueblo es parte de quiénes somos. Hasta ahora no hay ningún riesgo real”, sostuvo.
La mandataria concluyó que su denuncia no busca privilegios, sino defender a todas las mujeres mexicanas frente a cualquier forma de acoso o violencia.















