La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este miércoles su rechazo a retomar una estrategia bélica contra el narcotráfico, como la implementada durante el sexenio de Felipe Calderón, al señalar que dicha política solo incrementó la violencia y carece de sustento legal.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria subrayó que el llamado a “volver a la guerra contra el narco” representa un retroceso hacia un modelo autoritario, donde el Estado otorga “permiso para matar sin juicio” y vulnera el Estado de derecho.
“Regresar a la guerra contra el narco no es opción, primero porque está fuera del marco de la ley. Esa política fue un permiso para matar sin ningún juicio y no sirvió de nada más que para aumentar los homicidios en México”, afirmó.
Sheinbaum enfatizó que su gobierno defiende un proyecto distinto al de la derecha, centrado en la justicia social, el bienestar y la inversión pública. “Ellos representan el regreso al pasado: la guerra contra el narco, la corrupción y los privilegios; nosotros representamos la Cuarta Transformación, el amor al pueblo y el derecho de todos a la educación, la salud y la vivienda”, dijo.
La mandataria recordó testimonios de personas que vivieron la violencia en municipios como Uruapan, Michoacán, durante la llamada “guerra contra el narco”, y subrayó que México no debe repetir ese capítulo. “Sí hay problemas, evidentemente, pero regresar a esa época sería autoritario y fascista”, sentenció.
Sheinbaum insistió en que su administración seguirá enfocada en consolidar la paz mediante programas sociales, oportunidades económicas y respeto a la ley. “Por el bien de todos, primero los pobres”, concluyó.