La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aprovechó su intervención para aclarar la verdadera arenga de Miguel Hidalgo y Costilla en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, durante el inicio de la lucha por la independencia. Ante versiones que sugerían que el “Grito de Dolores” se dio en defensa de Fernando VII, Sheinbaum enfatizó que los registros históricos muestran lo contrario.
Citando los documentos y análisis de la historiadora Patricia Galeana, Sheinbaum recordó las palabras de Hidalgo:
“Compatriotas, no existen ya para nosotros ni el rey ni los tributos; esta gabela vergonzosa que sólo conviene a los esclavos la hemos sobrellevado como signo de la tiranía y servidumbre. Ha sonado la hora de nuestra libertad. Y si conocéis su gran valor, me ayudaréis a defenderla de la garra ambiciosa de los tiranos. Os invito a cumplir con este deber, de suerte que sin patria ni libertad estaremos siempre a mucha distancia de la verdadera felicidad.”.
La presidenta subrayó que el mensaje de Hidalgo fue un llamado a la emancipación, a la libertad y a la lucha contra la opresión, y no un gesto de lealtad al monarca español. Con esta precisión histórica, Sheinbaum destacó la importancia de reivindicar correctamente a los héroes de la independencia y preservar la memoria de los ideales que motivaron la lucha de 1810.
















