Tras casi dos décadas encarcelado sin una sentencia firme, Israel Vallarta, recién liberado, expresó abiertamente su interés por incursionar en la política mexicana, mencionando específicamente la posibilidad de buscar un escaño en el Senado de la República.
En entrevista con Canal Once, Vallarta declaró: “No quiero ser presidente, de una vez les aviso… pero sí quiero ser un mexicano que abone, que ayude, que ponga un granito de arena”. Sobre su futuro político, añadió con énfasis: “Y no quiero adelantar más, pero a lo mejor doy la sorpresa y quizás, por qué no, un senador para legislar, no lo sabemos”.
El ahora libre señaló que dedicará sus próximos años a combatir las injusticias que presenció durante su prolongado encierro. Su experiencia en prisión, donde conoció numerosas historias de abuso, lo motivó a enfocarse en la defensa de los derechos humanos y la transformación del sistema penitenciario. Además, reveló su firme intención de convertirse en abogado para entender plenamente el sistema que lo mantuvo privado de libertad injustamente.
Vallarta manifestó su apoyo a los recientes cambios en el Poder Judicial, en particular la elección popular de jueces y magistrados. Elogió a la jueza que finalmente revisó su caso con profundidad, contrastándola con los “seis o siete jueces anteriores” que, según él, solo daban “vueltas y vueltas”. “Yo sí tengo mucha confianza y espero que así sea, que este cambio en el Poder Judicial abone mucho porque México lo necesita”, afirmó.
Hizo además un llamado urgente a la Fiscalía General de la República (FGR) para que no impugne la sentencia que le otorgó la libertad, recordando que tienen un plazo de cinco días hábiles para hacerlo.
Su regreso a la libertad marca el inicio de una nueva etapa donde busca, desde la trinchera ciudadana o incluso legislativa, contribuir a la construcción de “un nuevo México”.















