Antonio María Cabrera, sacerdote de los Legionarios de Cristo y una de las voces más influyentes en la bioética en México, fue detenido el pasado miércoles 11 de junio en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) cuando se disponía a abordar un vuelo.
La Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó la orden de aprehensión por el delito de violación agravada contra un menor de edad.
La captura se realizó a las 17:15 horas y, de acuerdo con autoridades judiciales, el sacerdote fue trasladado de inmediato al penal de Barrientos, en el Estado de México. Ahí quedó a disposición del juzgado especializado que emitió la orden el pasado 26 de mayo, luego de que el caso fuera denunciado formalmente el 14 de enero de este año.
El proceso penal se encuentra en su fase inicial y la audiencia ante el juez definirá si se ratifica la prisión preventiva. La FGR informó que participó su unidad de Interpol, ya que existían indicios de que Cabrera intentaba abandonar el país para evadir la justicia.
Cabrera no sólo es sacerdote, también es doctor en Bioética y en Investigación Interdisciplinaria. Durante casi una década, dirigió la Facultad de Bioética en la Universidad Anáhuac México y encabezó la revista Medicina y Ética. Fue fundador de diversos proyectos sobre infertilidad, ética clínica y formación bioética en contextos sociales complejos.
Ahora, su futuro legal dependerá del avance del proceso penal que enfrenta por una acusación grave que contrasta con la imagen pública que había sostenido durante décadas.















