El canciller Juan Ramón de la Fuente habló sobre la respuesta inmediata del gobierno mexicano ante las redadas migratorias ocurridas el pasado viernes en Los Ángeles, California, y subrayó la estrecha coordinación encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
De la Fuente detalló que las redadas realizadas por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) tuvieron lugar en un estacionamiento de Home Depot, cerca del centro angelino, y en una fábrica textil llamada Sam Bains.
Desde el primer momento, el consulado mexicano en Los Ángeles actuó rápidamente, trasladándose a los centros de detención para identificar, entrevistar y ofrecer asistencia legal a los connacionales detenidos, así como contactar a sus familiares.
El canciller explicó que la presidenta Sheinbaum ha estado al tanto y dando instrucciones precisas desde el viernes por la mañana. Gracias a ello, toda la red consular se movilizó para atender la situación.
A raíz de protestas y disturbios en las inmediaciones de los centros de detención, varios migrantes fueron trasladados a instalaciones en Santa Ana, San Bernardino y el área de Galaxy. Actualmente, se tiene un censo actualizado de 42 mexicanos detenidos: 37 hombres y 5 mujeres.
“Ya contamos con una base de datos completa y estamos analizando cada caso de manera individual”, afirmó De la Fuente. Asimismo, se informó que cuatro personas ya han sido deportadas: dos con órdenes de remoción y dos que aceptaron la salida voluntaria.
Durante el fin de semana, la Cancillería mantuvo contacto con el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, y con el embajador Esteban Moctezuma en Washington, para facilitar el acceso del personal consular a los centros de detención, pese a las restricciones por los disturbios.
El canciller reiteró que los migrantes, independientemente de su estatus, tienen derechos y deben conocerlos: “Tienen derecho a guardar silencio, a no firmar documentos que no comprendan y a solicitar la presencia de su consulado, conforme a la Convención de Viena”.
Además, hizo un llamado a mantener la calma y aseguró que se agotarán las vías legales y diplomáticas para proteger a cada connacional afectado. “La mayoría de los detenidos son personas trabajadoras, con años de residencia en Estados Unidos. El 95% de los 4.9 millones de connacionales sin documentos llevan más de cinco años viviendo allá”, subrayó.
Finalmente, De la Fuente reiteró que el gobierno mexicano continuará dialogando con las autoridades estadounidenses, incluida ICE, bajo los principios de cooperación, coordinación y dignidad, pero sin subordinación.
“Seguiremos atendiendo cada caso con responsabilidad, protegiendo a nuestra gente y defendiendo sus derechos con firmeza”, concluyó.















