La pobreza laboral en México descendió al 33.9%, su nivel más bajo desde que se tiene registro en 2005, según reportó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Este indicador mide el porcentaje de personas cuyos ingresos laborales no son suficientes para adquirir la canasta básica alimentaria.
Ante esta noticia, la presidenta Claudia Sheinbaum destacó que esta disminución es resultado de la política económica impulsada desde el inicio de la Cuarta Transformación, la cual prioriza el bienestar de las y los trabajadores mexicanos.
“Durante todo el periodo neoliberal, el salario mínimo no subió en términos reales. Incluso perdió poder adquisitivo. Con la llegada del presidente López Obrador, el salario mínimo se duplicó en términos reales, es decir, incluso considerando la inflación”, afirmó Sheinbaum.
La presidenta señaló que su gobierno continuará con esta política. El objetivo es que al final de su sexenio, el salario mínimo permita adquirir hasta 2.5 canastas básicas. Actualmente, con el salario mínimo se pueden comprar 1.8 canastas básicas, lo cual representa un avance significativo.
“El aumento de este año fue del 12.5%, mientras que la inflación del año pasado fue cercana al 3%, lo que implica un aumento real de cuatro veces por encima de la inflación”, detalló.
Sheinbaum explicó que la canasta básica incluye 24 productos esenciales para una alimentación adecuada y que su gobierno ha acordado mantener su precio en 910 pesos durante el segundo semestre de 2025, como una medida para proteger el poder adquisitivo de las familias.
Además del aumento al salario mínimo, la presidenta destacó que la reducción de la pobreza laboral también es resultado del fortalecimiento de los programas sociales y del sistema de salud, así como del impulso a tres nuevos programas de bienestar.
“La política de bajos salarios ya no es nuestra estrategia de competitividad. En el pasado se decía que si aumentaban los salarios, habría inflación o se iría la inversión. Eso no ocurrió: aumentaron los salarios, la inflación se mantuvo controlada y la inversión extranjera directa creció”, afirmó.
Sheinbaum reiteró que su gobierno continuará con esta estrategia, cuyo eje central es la justicia social: “Por el bien de todos, primero los pobres”.















