Ernesto Zazueta Zazueta, presidente del santuario y de la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) anunció el cierre definitivo del santuario Ostok, calificando el anuncio como “uno de los días más difíciles” de su trayectoria.
“Hoy estamos anunciando algo que nos costó mucho trabajo decidir: el cierre de nuestro santuario en Culiacán y el inicio del traslado de más de 700 animales a un nuevo hogar en Mazatlán”, declaró Zazueta ante medios de comunicación.
El operativo de traslado comenzó el pasado 20 de mayo con los primeros 100 ejemplares, entre ellos elefantes, tigres y leones, considerados los más complejos de mover. Se prevé que el proceso dure aproximadamente mes y medio. El nuevo hogar de los animales será el bioparque El Encanto, en la sindicatura de El Habal, Mazatlán.
“Después de 4 años de operar y vivir un sinfín de rescates y aventuras inimaginables, hemos tomado esta decisión, este es el mayor traslado de fauna silvestre en la historia de México por razones de violencia“, subrayó Zazueta.
La decisión se debe al deterioro de las condiciones de seguridad en la capital sinaloense, derivado del conflicto entre dos facciones del Cártel de Sinaloa: Los Chapitos y Los Mayos, quienes han protagonizado una escalada violenta desde septiembre de 2024.
El propio santuario fue blanco de la inseguridad. El pasado 20 de febrero, hombres armados robaron una camioneta del equipo, usada para rescates y el traslado de alimento para los animales.
“No lo hacemos por cansancio; lo hacemos porque ya no hay condiciones mínimas de seguridad (…) Nuestro equipo ya no puede cruzar la ciudad sin temor de poner en riesgo su vida”, lamentó Zazueta.
Durante el anuncio, estuvo acompañado por su hijo y por César Millán, reconocido mundialmente como “El encantador de perros”, quien volvió a Culiacán tras más de 30 años de residir en Estados Unidos. Millán expresó sentirse “emocionado” por apoyar esta labor y formar parte de “la manada”.
El Santuario Ostok se consolidó como uno de los espacios más importantes del país para el rescate y rehabilitación de fauna silvestre víctima de maltrato, tráfico ilegal o abandono.
Su cierre marca un hito doloroso en la historia de la conservación en México, provocado por una violencia que no solo afecta a las personas, sino también a los animales que dependen de ellas.















