A través de un pronunciamiento conjunto, las gobernadoras y gobernadores que integran la Conferencia Nacional de Gobernadoras y Gobernadores (CONAGO), presidida por Marina del Pilar Avila Olmeda, expresaron este lunes su rechazo absoluto a cualquier intento de imponer aranceles, impuestos o restricciones a las remesas que personas migrantes mexicanas envían desde Estados Unidos.
Las y los mandatarios estatales calificaron las remesas como “un acto de amor, solidaridad y responsabilidad familiar”, y advirtieron que gravarlas sería “castigar doblemente el esfuerzo de nuestros connacionales”.
El documento destaca que, en lo que va de 2024, las remesas han superado los 63 mil millones de dólares, posicionándose como una de las principales fuentes de ingreso nacional. Afectarlas —afirman— significaría desestabilizar la economía de miles de comunidades y golpear directamente a los sectores más vulnerables del país.
Ante este escenario, la CONAGO hizo un llamado respetuoso al gobierno de los Estados Unidos para desistir de cualquier iniciativa que pretenda limitar o gravar el envío de remesas. Al mismo tiempo, reconocieron las gestiones de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para proteger los derechos y el bienestar de la comunidad migrante.
“El trabajo y el sacrificio de nuestras y nuestros migrantes no deben ser objeto de medidas injustas. Estaremos siempre de su lado”, concluye el pronunciamiento.
















