En el marco de la conmemoración de la Batalla del 5 de mayo, el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta, ofreció un emotivo discurso en presencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y legisladores federales, en el que resaltó el papel histórico de los liberales poblanos y trazó paralelismos con la lucha actual por la soberanía nacional.
Armenta recordó que, en 1862, la victoria del Ejército de Oriente sobre el ejército francés representó la fuerza de la unidad nacional frente al imperialismo y a las fuerzas conservadoras que pretendían imponer una monarquía extranjera. Subrayó que, en aquella época, la República encabezada por Benito Juárez buscaba erradicar los privilegios coloniales y establecer un nuevo orden basado en la justicia social y la soberanía popular.
El mandatario poblano hizo especial mención del Sexto Batallón de la Guardia Nacional, conformado por compañías de Tetela de Ocampo, Xochiapulco y Zacapoaxtla, cuyos integrantes, “hijos de las montañas”, lucharon bajo el liderazgo de Juan Nepomuceno Méndez, Juan Crisóstomo Bonilla y Juan Francisco Lucas, todos con ideología liberal. Recordó también las palabras del General Ignacio Zaragoza, quien los llamó “los primeros hijos de México”.
Armenta vinculó esa gesta histórica con el contexto actual, señalando que hoy resurgen tendencias neoconservadoras que buscan conservar privilegios y favorecer intereses extranjeros, en contraposición a los logros sociales de la Cuarta Transformación. Aseguró que, al igual que en el siglo XIX, la lucha sigue siendo por la defensa de la soberanía en todas sus dimensiones: energética, económica, alimentaria, tecnológica y en el uso del espectro radioeléctrico.
“El Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum establece orden”, afirmó, señalando que este orden implica erradicar privilegios, reducir desigualdades, impulsar el desarrollo interno y democratizar el poder judicial.
Finalmente, el gobernador reafirmó que Puebla avanza de la mano de la presidenta en la construcción del “segundo piso de la Cuarta Transformación”, con una visión de humanismo y bioética social, inspirado en el legado de Juárez, Zaragoza y los héroes de Puebla.
“¡Que viva la Cuarta Transformación! ¡Que viva México! ¡Que viva Puebla!”, concluyó Armenta entre aplausos.





















