Una balacera en el municipio de Chalco, Estado de México, dejó dos muertos y un menor herido. La responsable del ataque armado fue identificada como María Carlota Alfaro, de 74 años, conocida en redes sociales como la “abuelita sicaria”.
El incidente ocurrió tras una discusión con los residentes del inmueble, cuando Carlota y su hijo sacaron armas de fuego y dispararon, causando la muerte de Justin, de 19 años, y Esau, de 51 años. Además, un menor de 14 años resultó herido de bala en ambas piernas.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) detuvo a tres personas: Carlota Alfaro y sus hijos Eduardo y Mariana. Los tres enfrentan cargos por homicidio doble, delito que podría ser castigado con penas de 30 a 60 años de prisión, especialmente si se trata de homicidio calificado. Carlota también enfrenta cargos por lesiones, intento de homicidio y portación ilegal de armas.
Testigos indicaron que los agresores utilizaron una máquina de soldar para romper la cerradura del inmueble, un hecho captado en video y difundido en redes sociales. Sin embargo, la familia afectada sostiene que alquiló el lugar a través de un contrato de renta obtenido en internet, no que invadió la propiedad.
Ni Carlota ni la familia han podido demostrar de manera fehaciente la titularidad del inmueble, por lo que las autoridades continuarán con la investigación.
Según el periodista Carlos Jiménez, los hijos de Carlota tienen antecedentes de violencia, y, a pesar de su avanzada edad y presunto diagnóstico de esquizofrenia, la mujer podría enfrentar una condena significativa.
El caso ha desatado un debate sobre los límites de la justicia y la violencia en situaciones de despojo, reflejando la complejidad de los conflictos por la propiedad en la región.















