El gobierno de Claudia Sheinbaum ha logrado un avance significativo en las negociaciones con Estados Unidos, lo que ha resultado en la imposición de cero por ciento de aranceles para ciertos productos mexicanos bajo el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Este acuerdo se concretó tras una serie de reuniones y diálogos en los que se abordaron temas clave como el tráfico de fentanilo, la migración ilegal y las relaciones comerciales.
Uno de los momentos más cruciales de estas negociaciones fue una llamada entre la presidenta Sheinbaum y el expresidente Donald Trump el 6 de marzo de 2025, donde se acordó que los productos mexicanos que cumplan con las reglas de origen del T-MEC seguirán accediendo al mercado estadounidense sin enfrentar aranceles adicionales.
Este acuerdo asegura la estabilidad comercial para varios sectores industriales, incluidos el automotriz, el acerero y el del aluminio.
Productos afectados
A pesar de este logro, algunos productos mexicanos que no cumplen con los requisitos del T-MEC seguirán enfrentando aranceles adicionales. Entre los productos que se verán afectados se incluyen:
- Productos energéticos: Aquellos que no califican como originarios bajo el T-MEC tendrán un arancel del 10%.
- Mercancías no originarias: Otros productos fuera del T-MEC estarán sujetos a un arancel ad valorem del 25%.
El acuerdo establece que estos aranceles podrían reducirse si México demuestra avances sustanciales en la lucha contra el tráfico de fentanilo y la migración ilegal a través de su frontera sur.
Este trato preferencial representa un paso importante para fortalecer la relación comercial entre ambos países, mientras México sigue trabajando para mejorar las condiciones de su industria automotriz y otros sectores clave.















