El gobierno de Estados Unidos anunció una exención arancelaria de un mes para las importaciones de automóviles desde México y Canadá. La medida, impulsada por el presidente Donald Trump, busca aliviar el impacto económico sobre la industria automotriz tras las peticiones de los principales fabricantes del sector.
“Daremos una exención de un mes a los vehículos que entren bajo el T-MEC”, informó la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. La decisión se tomó luego de reuniones con ejecutivos de Ford, General Motors y Stellantis, quienes expresaron su preocupación por el impacto de las tarifas en sus costos y cadenas de suministro.
Sin embargo, Leavitt confirmó que los “aranceles recíprocos seguirán entrando en vigor el 2 de abril”, en línea con la estrategia de la administración Trump de corregir lo que considera desbalances comerciales perjudiciales para Estados Unidos.
El anuncio generó reacciones inmediatas en el mercado bursátil, con incrementos en las acciones de las automotrices. Stellantis registró una subida del 8.1 %, mientras que General Motors y Ford vieron aumentos del 6 % y 4.5 %, respectivamente.
La industria automotriz de Norteamérica opera de manera integrada, con piezas que cruzan fronteras hasta ocho veces antes de ensamblarse en un vehículo terminado. Desde su regreso a la Casa Blanca, Trump ha recurrido a los aranceles como herramienta de presión comercial, buscando atraer inversión extranjera, pero también, como una acción para ejercer control sobre México, Canadá y China con el objetivo de frenar el ingreso de fentanilo a Estados Unidos.















