La secretaria de energía, Luz Elena González Escobar anunció esta mañana la firma de un acuerdo voluntario entre el Gobierno de México y el sector gasolinero para estabilizar el precio de la gasolina regular, un esfuerzo conjunto que garantizará que el costo del combustible no supere los 24 pesos por litro.
El precio de la gasolina impacta directamente en los costos del transporte, los alimentos, la industria y los bienes y servicios, por lo que su regulación es crucial para mitigar la inflación.
Actualmente, la gasolina es el tercer bien con mayor incidencia en la formación del Índice Nacional de Precios al Consumidor, lo que refleja su peso en la economía del país.
El Gobierno ha mantenido un mecanismo de estabilización basado en estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para amortiguar fluctuaciones en los precios internacionales del petróleo y el tipo de cambio.
Sin embargo, en los últimos meses se detectó un incremento en el precio final de la gasolina, lo que llevó a la implementación de esta estrategia.
Alianza consensuada
El acuerdo se logró tras un proceso de diálogo con los diferentes actores del sector gasolinero, desde importadores hasta comercializadores y dueños de estaciones de servicio.
Durante estas mesas de trabajo se abordaron temas clave para la industria, como la simplificación regulatoria, los costos de operación y la seguridad.
Por parte del sector empresarial, se estableció el compromiso de no exceder los 24 pesos por litro de gasolina regular y desarrollar estrategias de mercado para mantener ganancias justas.
A su vez, Pemex garantizará un precio único en sus terminales de almacenamiento y distribución, facilitando la venta de combustible a precios razonables para las estaciones de servicio.
La Secretaría de Hacienda mantendrá los estímulos al IEPS, mientras que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reforzará la vigilancia para evitar abusos en los precios. Además, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) y la Comisión Reguladora de Energía (CRE) fortalecerán la supervisión y regulación del sector.
El acuerdo entrará en vigor a partir del próximo lunes y se aplicará de manera progresiva en las siguientes dos semanas, dado que el ajuste implica a diversos actores de la cadena de suministro. En los próximos seis meses, el Gobierno y el sector gasolinero evaluarán los resultados y determinarán su posible extensión.
Finalmente, la presidenta de México agradeció a las empresas que se sumaron a esta iniciativa y reiteró el compromiso de seguir dialogando con aquellas que aún no han firmado el acuerdo.
“Nuestro objetivo es proteger el bienestar de las familias y al mismo tiempo generar condiciones justas para la industria”, afirmó.















