La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, lanzó una serie de críticas al expresidente Felipe Calderón, poniendo en duda la legitimidad de su victoria en 2006 y señalando su responsabilidad en la estrategia de seguridad que desató la violencia en el país. Durante su discurso, recordó las denuncias sobre presuntas irregularidades en los contratos que su cuñado, Hildebrando Zavala, obtuvo con el gobierno federal y el Instituto Nacional Electoral (INE) antes de los comicios de ese año.
La mandataria relató su papel en la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador en 2006, destacando que, tras el segundo debate presidencial, se exhibieron documentos que vinculaban a Zavala con contratos en Pemex mientras Calderón era secretario de Energía. Posteriormente, una investigación reveló que la empresa de Zavala también había recibido contratos con el INE, lo que alimentó las sospechas de un posible fraude electoral.
Además, cuestionó que Calderón, tras dejar la presidencia, se incorporara a la empresa española Iberdrola, a la que su gobierno habría favorecido con concesiones energéticas. Comparó esta situación con la del expresidente Ernesto Zedillo y la privatización de los ferrocarriles.
Otro de los temas centrales de su crítica fue la estrategia de seguridad implementada por Calderón, asegurando que la decisión de lanzar la llamada “guerra contra el narcotráfico” tuvo consecuencias devastadoras para el país. En este contexto, mencionó la reciente publicación de la Casa Blanca en la red social X, en la que se destacó la detención de Genaro García Luna como una prueba de la relación entre el gobierno de Calderón y el crimen organizado. Finalmente, la presidenta subrayó que Calderón no se ha pronunciado sobre el caso de García Luna y recordó que el exmandatario defendió sus acciones al afirmar que “lo volvería a hacer”. Para la jefa del Ejecutivo, los hechos ocurridos durante aquel periodo deben ser evaluados por la ciudadanía y pasarán














