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Norteamérica en guerra arancelaria; se acerca el dragón

MaoNO/Pixabay

Hace unos meses, la Presidenta Claudia Sheinbaum presentó el famoso “Plan México” que propone fortalecer la integración de Norteamérica, aunque con las amenazas arancelarias de Donald Trump pone en total peligro a este regionalismo.


La Presidenta mexicana logró, de forma histórica, congelar por un mes la amenaza arancelaria del 25 por ciento, al enarbolar la cooperación y el respeto a la soberanía entre ambas naciones.


Nuestro país se comprometió a reforzar la frontera norte con 10 mil elementos de la Guardia Nacional con el fin de evitar el tráfico de drogas de México a Estados Unidos, en particular, del fentanilo. Asimismo, el gobierno estadounidense se comprometió a trabajar para evitar el tráfico de armas ilegales a nuestro territorio.


Sin embargo, el pasado 9 de febrero, Trump afirmó que México y Canadá no están haciendo lo suficiente para evitar que su país les aplique aranceles del 25 por ciento a sus productos.


Adicionalmente, Trump anunció que impondrá otros nuevos aranceles de 25 por ciento al acero y aluminio extranjero que entra a su país, a partir del lunes 10 de febrero.


Con estas acciones lo único que está haciendo el mandatario estadounidense es dejarle la puerta al gigante asiático en la región, incluso si llegan a aplicar los aranceles del 25 por ciento podría debilitar al T-MEC un año antes de su revisión.


Por ello, me pregunto: ¿realmente le conviene a EE.UU. hacer una guerra arancelaria en Norteamérica? Para contestar esta incógnita recordemos que el T-MEC representa el 30 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial con un comercio equivalente a $1.63 billones de dólares.


Por esta razón, el expresidente Joe Biden le apostó a revivir el regionalismo de América del Norte con la realización de la cumbre de los tres amigos en 2021 y 2023 ante el fortalecimiento de la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, por sus siglas en inglés), la cual se formalizó en 2020 a un año antes de que el Presidente López Obrador anunciara el “Plan México”.


Recordemos que este regionalismo asiático es un acuerdo de libre comercio en el que participan los 10 Estados miembros del bloque de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) y China junto con Japón, Australia, Nueva Zelanda y Corea del Sur.


De acuerdo a las cifras del gobierno chino, el RCEP representó el 31.9% del PIB mundial en 2024 más que el T-MEC.
Uno de los enfoques más importantes del RCEP es la transferencia de tecnología entre los países miembros, lo cual le convendría a México, porque actualmente la Presidenta Claudia Sheinbaum busca crear un carro eléctrico y un centro de diseño de semiconductores, cuyos proyectos no son bien vistos por el T-MEC.


En este contexto, los presidentes López Obrador y Claudia Sheinbaum propusieron el “Plan México” que tiene como fin crear un Área de Libre Comercio de las América (ALCA) con un enfoque humanista, pero sin China.
Y ¿cuál es el argumento? El gobierno mexicano indicó que China ha acaparado 25 por ciento del crecimiento mundial, por lo que si sigue con este ritmo en 20 años abarcaría 32 por ciento del total, mientras que el de Norteamérica sería de 23 por ciento.


Durante su gobierno, el Presidente Andrés Manuel enfatizó que México, por razones de geopolítica, va a continuar fortaleciendo la alianza de América del Norte, por lo que rechazó la integración de nuestro país al bloque de economías emergentes mejor conocidos como los BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
Aunque ya en estos nuevos tiempos, México debe considerar que China se ha transformado en socio clave del comercio regional, particularmente para América del Sur a través, también, de inversiones directas y de financiamiento externo.


Por ello, considero que Donald Trump está subestimando este plan que ofrece México, el cual ayudará, al mismo tiempo, a una autentica competencia económica con China y evitar una escalada bélica en la región.


Es evidente que EE. UU. no podrá solo librar una guerra comercial con China, pues este país se ha fortalecido durante la administración de Joe Biden, quien se enfocó en Rusia y Ucrania dejando el paso al dragón asiático.


Lo único que van a provocar estas acciones trumpistas es que México vaya considerando nuevas opciones como la sustitución importaciones y la búsqueda de otras alianzas comerciales.


La otra opción que tiene nuestro país es implementar el principal objetivo del “Plan México” que es enfatizar en la campaña “Hecho en México”, con la que se va a producir el 50 por ciento del consumo interno y a la par se van a desarrollar 100 parques industriales,


Con este plan se logrará pasar de la economía número 12 a la décima en el mundo, así como elevar la proporción de inversión respecto al PIB, arriba del 25 por ciento.


Como conclusión: dependerá de Trump si quiere aislarse de sus vecinos ante el nuevo mundo tripolar que podría encabezar el gigante asiático.

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