La presidenta Claudia Sheinbaum arribó a la cumbre del G20 como una de las dos únicas mujeres entre los líderes mundiales. Uno de los primeros encuentros de la mandataria fue con el presidente de Francia, Emmanuel Macron.
Macron recibió a Sheinbaum con un beso en la mano, como señal de respeto a la representante del Pueblo de México, quien llegó a Río de Janeiro a defender el proyecto de la 4T.
Sheinbaum inició su participación en el G20 en la mesa de trabajo “Lucha contra el Hambre y la Pobreza”; propuso como alternativa a la guerra, sembrar paz y vida, destinando el 1 por ciento del gasto militar para impulsar el programa de reforestación más grande de la historia.
La propuesta es establecer un fondo para destinar el 1 por ciento del gasto militar de nuestros países para llevar a cabo el programa de reforestación más grande de la historia. Significaría liberar unos 24 mil millones de dólares al año (12 veces lo que ya destina México) para apoyar a 6 millones de sembradores de árboles que reforestarían 15 millones de hectáreas, algo así como cuatro veces la superficie de Dinamarca, toda la de Guatemala, Belice y el Salvador juntos, o 30 por ciento la de Suecia. Con ello ayudaríamos a mitigar el calentamiento global y restauraríamos el tejido social ayudando a las comunidades a salir de la pobreza. La propuesta es dejar de sembrar guerras, sembremos paz y sembremos vida”, declaró la presidenta Sheinbaum.
Tras esta mesa de trabajo y el saludo inicial entre Macron y Sheinbaum, se tiene previsto que ambos representantes de Francia y México sostengan una reunión bilateral.
La presidenta Sheinbaum llega como la representante del Humanismo Mexicano, destacando los ideales que llevaron a millones de mujeres y hombres a iniciar la Transformación de su país, ahora con miras a influir positivamente en el mundo entero.
















