Hospitales sin terminar, medicamentos que no llegaban y una infraestructura que crecía a cuentagotas. Ese fue el panorama que Claudia Sheinbaum describió al hablar del sistema de salud que, según dijo, recibió la Cuarta Transformación.
Durante su Segundo Informe de Gobierno, la presidenta sostuvo que recuperar la salud pública ha significado reconstruir capacidades que durante décadas fueron relegadas.
Como muestra del rezago, recordó que entre 1943 y 1982 el IMSS incorporó 29 mil 500 camas hospitalarias, mientras que en los 36 años posteriores únicamente se agregaron alrededor de 4 mil.
Sheinbaum señaló además que al final de ese periodo había más de 80 hospitales a medio construir o inservibles, mientras que la compra de medicamentos estaba concentrada en un reducido grupo de intermediarios.
“Estamos recuperando un derecho que durante años fue abandonado”, afirmó.
La infraestructura comienza a cambiar
La presidenta aseguró que el panorama actual es distinto. En los primeros dos años de su administración se han concluido y puesto en operación 33 hospitales del IMSS, ISSSTE e IMSS-Bienestar.
A ellos se suman 11 unidades de medicina familiar y 36 centros de salud y consultorios, además de 650 quirófanos modernizados.
El proyecto continuará durante el sexenio con la construcción de 152 nuevas unidades de salud, que aportarán alrededor de 9 mil camas hospitalarias.
También destacó que se está formando y contratando el doble de médicos especialistas cada año respecto al periodo que calificó como neoliberal.
Medicamentos y atención que llegan a las comunidades
El abasto de medicamentos es otro de los frentes que, aseguró, ha comenzado a modificarse.
El gobierno implementó compras consolidadas directamente con proveedores y creó Rutas de la Salud, programa mediante el cual se han distribuido, según las cifras presentadas, 2 mil millones de piezas de medicamentos e insumos médicos.
A esto se suma Salud Casa por Casa, con 20 mil profesionales que han realizado más de 23 millones de visitas domiciliarias a adultos mayores y personas con discapacidad.
La estrategia busca pasar de un sistema concentrado en los hospitales a uno que también privilegie la prevención y la atención primaria.
Por ello, entre septiembre y diciembre se pondrán en marcha más de 12 mil consultorios en los 24 estados incorporados al IMSS-Bienestar.
Sheinbaum sostuvo que el reto ahora es consolidar esta transformación para que el acceso a la salud deje de depender de la capacidad económica de las familias y vuelva a asumirse como un derecho garantizado por el Estado.
El balance que presentó durante su informe parte de una premisa: el sistema que encontró tenía graves carencias; la apuesta de su gobierno es demostrar que puede recuperarse con infraestructura, personal médico y atención cercana a la población.

















