El partido entre Santos Laguna y Tigres por la Jornada 6 del Apertura 2026 no solamente dejó actividad dentro del campo. La afición felina volvió a quedar en el centro de la polémica después de que se registraran diferentes incidentes en las tribunas del Estadio Corona.
Los problemas resultaron especialmente delicados porque el duelo entre Guerreros y felinos ya había sido clasificado previamente como un partido de alto riesgo, precisamente por antecedentes violentos entre ambas aficiones.
Fanáticos de Tigres fueron retirados del Estadio Corona con fuerza excesiva
Las imágenes compartidas por diferentes medios y reporteros presentes en Torreón permitieron observar que la tensión no se limitó a una simple discusión aislada entre fanáticos de la U de Nuevo León y elementos de seguridad.
En uno de los sectores de las tribunas se produjo una concentración de aficionados alrededor de un grupo de policías que retiraban del inmueble a algunos seguidores de Tigres que se vieron involucrados en un conato de bronca.
Sin embargo, los reportes también evidenciaron el uso de fuerza desmedida por parte de las autoridades reunidas en el Estadio Corona para salvaguardar la integridad de los asistentes al enfrentamiento de esta noche.
Aficionados de Tigres también tuvieron problemas desde el ingreso
La tensión había comenzado incluso antes de que rodara el balón. Reportes señalaron que los filtros de seguridad fueron particularmente estrictos para la afición de Tigres, en un operativo diseñado para controlar desde su llegada hasta la salida del Estadio Corona.
Las autoridades desplegaron aproximadamente 350 elementos, incluyendo Policía Municipal, Policía Estatal y personal federal, debido a que el encuentro fue catalogado como de riesgo elevado.
También se determinó que los autobuses con seguidores visitantes permanecieran dentro del complejo deportivo para acelerar su salida y evitar contactos con los aficionados de Santos una vez terminado el partido.
Santos vs. Tigres ya tenía antecedentes de violencia
Durante la visita anterior de la afición felina a Torreón se habían registrado hechos violentos después del encuentro, con seguidores regiomontanos detenidos y aficionados laguneros lesionados.
Precisamente ese antecedente provocó que el dispositivo aumentara el número de elementos para esta ocasión. Una semana antes, el Estadio Corona también había vivido problemas durante la visita de Chivas, cuando seis aficionados visitantes fueron detenidos tras un altercado en las inmediaciones.

















