La hiperconexión digital ya forma parte de la vida cotidiana de niñas, niños y adolescentes, pero su impacto comienza a reflejarse también en las aulas. El secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, advirtió sobre la cantidad de estímulos que reciben los estudiantes a través de sus dispositivos y el tiempo que les toma recuperar la concentración después de una distracción.
De acuerdo con los datos compartidos por el titular de la SEP, más de la mitad de los jóvenes de entre 11 y 17 años recibe alrededor de 237 notificaciones al día en sus dispositivos electrónicos. Cerca de 23 por ciento de estas alertas llegan durante el horario escolar, lo que representa, en promedio, una notificación cada cuatro minutos.
El funcionario señaló que una interrupción de este tipo no termina cuando el estudiante deja de mirar el teléfono, pues puede requerir hasta 20 minutos para volver a concentrarse en la actividad o conocimiento que estaba desarrollando.
Ante este escenario, Delgado destacó el papel de los docentes como la primera línea para recuperar la atención dentro de las escuelas y llamó a generar condiciones que permitan proteger el aula como un espacio destinado al aprendizaje.
“No podemos dejar solas y solos a los maestros y las maestras; tenemos que ir todos encaminados a lograr la atención, la concentración de los niños y cuidar ese espacio extraordinario, el aula, donde ocurre algo que ninguna pantalla puede sustituir”.
La doctora en pedagogía Yareni Annalie Domínguez Delgado explicó que la exposición permanente a dispositivos electrónicos y redes sociales está modificando los hábitos de aprendizaje entre los estudiantes.
La especialista señaló que el consumo constante de contenidos rápidos puede desplazar procesos que requieren mayor tiempo, reflexión y pausas, debido a que los usuarios comienzan a buscar respuestas y estímulos de manera inmediata.
Esta dinámica, agregó, puede reducir la tolerancia a la frustración que implica adquirir nuevos conocimientos, particularmente cuando una actividad demanda concentración, paciencia y la capacidad de equivocarse antes de encontrar una respuesta.
Domínguez también identificó consecuencias relacionadas con el descanso, el desempeño escolar y la convivencia. Entre sus observaciones se encuentran un mayor alejamiento de los vínculos familiares y dificultades para mantener espacios de interacción fuera de las pantallas.
Proponen convertir las aulas en espacios de cuidado
Ante los efectos de la hiperconexión, la especialista planteó que las escuelas deben ser consideradas espacios de resistencia frente a la inmediatez digital, pero también lugares de cuidado y construcción de comunidad.
La propuesta busca recuperar la atención de los estudiantes mediante estrategias que favorezcan la reflexión profunda, la convivencia y el aprendizaje sin depender de estímulos constantes.
Domínguez subrayó además que el reto no consiste únicamente en limitar el uso de dispositivos, sino en proporcionar a los estudiantes herramientas para desenvolverse en el entorno digital.
Entre ellas destacó la necesidad de aprender a identificar la desinformación, reconocer los sesgos de los algoritmos y desarrollar una ciudadanía crítica, capaz de evaluar los contenidos que circulan en redes sociales y otras plataformas.
Durante la discusión sobre el impacto de la tecnología en la educación, también se planteó el desafío que representa la inteligencia artificial para México, particularmente por la posibilidad de que estas herramientas proporcionen información incorrecta o falsa.
Frente a este escenario, se destacó la necesidad de mantener una discusión amplia en la sociedad sobre el uso de las nuevas tecnologías, sus beneficios y sus riesgos, sin limitar el debate a las autoridades educativas.
El desafío para las escuelas, las familias y los propios estudiantes será encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento de las herramientas digitales y la preservación de capacidades que requieren tiempo y contacto humano: concentrarse, convivir, reflexionar, cuestionar información y aprender de manera profunda.














