El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó este jueves que México no será afectado por nuevos aranceles, luego de que el gobierno de Estados Unidos diera a conocer una serie de gravámenes comerciales dirigidos a 60 naciones.
Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, anunció que impondrán aranceles del 10 al 12.5 por ciento a los países que no hayan demostrado avances suficientes en la erradicación del trabajo forzoso en sus cadenas productivas, conforme a lo estipulado en la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. La resolución entrará en vigor a partir de la medianoche de este viernes 24 de julio.
México aparece en el rango más bajo del esquema, con un 10 por ciento, al igual que Canadá, Argentina, Honduras, Guatemala y otras naciones. No obstante, Ebrard fue tajante al señalar que la nueva tarifa no representa un cambio real en las condiciones actuales del país.
“Esto no es un arancel adicional. Viene a sustituir al que ya existía desde febrero. El porcentaje es el mismo, así que el costo efectivo para México sigue igual”, puntualizó el funcionario en conferencia.
El secretario destacó que la medida no impactará a la gran mayoría de los productos mexicanos que cruzan la frontera, ya que más del 80 por ciento de las exportaciones del país están amparadas por el T-MEC. Al cumplir con las reglas de origen del tratado, estos bienes seguirán gozando de arancel cero y quedarán automáticamente excluidos del nuevo gravamen.
“Estamos hablando de que ocho de cada diez productos que enviamos a Estados Unidos ya tienen preferencia arancelaria nula por el acuerdo comercial. No hay modificación en ese sentido”, explicó.
Además, Ebrard recordó que sectores como combustibles, alimentos, fertilizantes, medicamentos y vehículos —que ya enfrentan aranceles sectoriales independientes— tampoco se verán afectados por esta nueva disposición.
La declaración pública del representante estadounidense ocurrió apenas horas antes de que expirara un arancel global del 10 por ciento impuesto previamente y que había sido invalidado por la Corte Suprema. Según fuentes oficiales, Greer se reunió con la presidenta Claudia Sheinbaum para informarle personalmente sobre la decisión antes de hacerla pública.

El anuncio también coincide con el cierre de la tercera ronda de negociaciones para la revisión del T-MEC, que se llevó a cabo en la Ciudad de México entre el 21 y el 23 de julio. Durante estas reuniones, las delegaciones de ambos países dialogaron sobre normas automotrices, comercio agropecuario, condiciones laborales y sistemas de pago digitales, entre otros puntos.
Ebrard confirmó que estas conversaciones bilaterales continuarán en los próximos meses y aseguró que el equipo mexicano permanecerá atento a cualquier evolución en la política comercial de Estados Unidos.














