Roberto Arellano, el hombre que el miércoles pasado embistió a decenas de personas en Baja California Sur, perdió la vida este martes luego de permanecer seis días en estado grave en un nosocomio de La Paz, confirmó el ayuntamiento de Los Cabos.
Esa noche, cientos de aficionados celebraban en las calles de Cabo San Lucas el triunfo de la selección mexicana sobre Chequia (3-0). Arellano viajaba con su familia a bordo de un automóvil por el bulevar Lázaro Cárdenas, en medio de una densa multitud que rodeaba el vehículo, cuando arrolló a varios peatones y terminó estrellándose contra un poste.
Enfurecidos por lo ocurrido, varios presentes sacaron al conductor del coche y lo golpearon salvajemente. Desde entonces, Arellano había permanecido hospitalizado en estado crítico hasta que se confirmó su deceso. El saldo oficial del accidente es de 17 heridos, cuatro de ellos aún bajo supervisión médica, según el último reporte.
Videos difundidos en redes sociales muestran el ambiente festivo pero tenso que se vivía momentos antes: vehículos y peatones compartían la vía sin restricción vial, y algunos automovilistas eran zarandeados por la muchedumbre, mientras otros avanzaban con dificultad entre el gentío.
Las autoridades municipales reconocieron su consternación. Alberto Rentería Santana, secretario general del ayuntamiento de Los Cabos, declaró que nunca antes se había registrado un hecho similar en la zona. Aunque se habían reforzado operativos de seguridad ante riñas previas en bares, el funcionario admitió que no previeron un ataque contra un ciudadano dentro de su vehículo.
La Procuraduría estatal abrió una investigación para deslindar responsabilidades tanto por el atropellamiento como por la agresión que sufrió el conductor, que terminó costándole la vida.














