El Gobierno de México presentó los avances y metas de su estrategia de transición energética, con la que busca aumentar la generación de electricidad y consolidar el uso de fuentes renovables durante el sexenio de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Durante la conferencia matutina, la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, informó que actualmente el país genera alrededor de 354 millones de megavatios-hora (MWh) al año y que la meta es alcanzar los 410 millones de MWh para 2030, impulsando una expansión significativa de la infraestructura energética nacional.
Como parte de este plan, se contempla incorporar una nueva capacidad instalada de 32 mil 475 megavatios (MW), de los cuales más de 22 mil MW corresponderán a energías renovables, equivalentes al 70 por ciento del total proyectado.
Entre las tecnologías que tendrán mayor participación destacan la energía fotovoltaica, con 12 mil 204 MW; la eólica, con 6 mil 860 MW; la geotermia, con 694 MW; y la hidroeléctrica, con 536 MW. También se prevén proyectos de bioenergía, hidrógeno, termosolar y cogeneración eficiente.
La funcionaria señaló que uno de los ejes prioritarios será la modernización y mantenimiento de las centrales hidroeléctricas del país, una estrategia que permitirá aumentar en 70 por ciento la producción de nueva generación eléctrica proveniente de estas instalaciones.
Estado recupera participación
La Secretaría de Energía también destacó un cambio en la composición del mercado eléctrico nacional. De acuerdo con los datos presentados, entre los años 2000 y 2023 la participación estatal en la generación de electricidad cayó de 99 a 45 por ciento, mientras que la de empresas privadas pasó de 1 a 55 por ciento.
Sin embargo, tras la adquisición de plantas de generación que pertenecían a Iberdrola, el Gobierno federal reportó que en 2024 el Estado recuperó el control del 61 por ciento de la generación eléctrica nacional, mientras que la participación privada descendió al 39 por ciento.
Las autoridades señalaron que este ajuste forma parte de la estrategia para fortalecer a las empresas públicas del sector energético y garantizar la seguridad eléctrica del país.
Otro de los objetivos planteados es producir 155 millones de MWh mediante fuentes que no generan gases de efecto invernadero, lo que representaría el 38 por ciento de toda la electricidad producida en México.
El diagnóstico presentado por la dependencia muestra una tendencia creciente en la incorporación de tecnologías limpias, particularmente en los segmentos hidroeléctrico, nuclear, solar fotovoltaico y eólico, sectores que serán clave para alcanzar las metas de descarbonización y sostenibilidad energética establecidas para los próximos años.















