El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo que su gobierno alcanzó un acuerdo de paz con Irán y ordenó el retiro del bloqueo naval que mantenía sobre el Estrecho de Ormuz, paso estratégico para el comercio energético internacional.
A través de una publicación en Truth Social, el mandatario aseguró que las negociaciones entre Washington y Teherán concluyeron exitosamente.
El acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo. ¡Enhorabuena a todos!”, escribió.
Minutos después, Trump informó que autorizó la reapertura total de la vía marítima y el levantamiento de las restricciones impuestas por Estados Unidos.
Por la presente autorizo plenamente la apertura gratuita del Estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo la inmediata retirada del bloqueo naval de los Estados Unidos. Naves del mundo, arranquen sus motores. ¡Que el petróleo fluya!”, publicó.
El mandatario estadounidense aseguró además que el entendimiento traerá estabilidad a Medio Oriente y destacó que otros gobiernos habían intentado sin éxito alcanzar un acuerdo similar con Teherán.
La declaración de Trump se produjo horas después de que el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, informara que Estados Unidos e Irán habían acordado el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes. Según el líder pakistaní, la firma oficial del acuerdo está prevista para el próximo 19 de junio en Suiza.
Sharif también señaló que Qatar, Arabia Saudita y Turquía participaron en las labores de mediación que permitieron acercar posiciones entre ambas partes.
El anuncio ocurre en un momento especialmente sensible para los mercados internacionales debido a la importancia del Estrecho de Ormuz. La ruta conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es considerada uno de los corredores marítimos más relevantes para el transporte de petróleo, ya que por sus aguas transita una parte significativa del crudo que se comercializa a nivel mundial.
Por ello, cualquier acuerdo que garantice la libre navegación en la zona suele ser seguido de cerca por gobiernos, inversionistas y empresas energéticas, atentos al impacto que pueda tener sobre los precios internacionales del petróleo y la estabilidad de Medio Oriente.

















