La estrategia del gobierno federal para fortalecer la autosuficiencia sanitaria sumó este miércoles una nueva batería de inversiones privadas enfocadas en la producción de medicamentos, investigación clínica y manufactura médica en México.
Durante la conferencia matutina, el secretario de Salud, David Kershenobich, sostuvo que el país cuenta con las condiciones necesarias para avanzar hacia la independencia en la producción farmacéutica y de infraestructura médica, al destacar que México ya desarrolla medicamentos con principios activos de origen nacional, una ventaja que podría potenciar la industria local.
La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que el eje central de los anuncios no radica únicamente en el monto económico, sino en la decisión de producir en territorio mexicano medicamentos y principios activos, un componente alineado con el llamado Plan México, orientado a reforzar las capacidades industriales nacionales.
“Lo más relevante es que se produzcan en México medicamentos, principios activos”, enfatizó la mandataria.
Sheinbaum agregó que las inversiones también buscan consolidar alianzas con instituciones de investigación para impulsar estudios clínicos y el desarrollo de tratamientos adaptados a las características de la población mexicana, dentro de una visión de largo plazo que, dijo, busca que los beneficios científicos no permanezcan exclusivamente en manos privadas.
Entre los anuncios, la empresa Abbott informó una inversión de 3 mil 500 millones de pesos para ampliar su instalación en Santiago de Querétaro, donde fabricará dispositivos médicos especializados para el diagnóstico y tratamiento de trastornos cardíacos, como la fibrilación auricular. El proyecto prevé la creación de mil 200 empleos directos hacia 2030.
Por su parte, Bristol Myers Squibb destinará mil millones de pesos para ampliar investigación clínica y manufactura local de terapias innovadoras, con el objetivo de fortalecer el acceso a medicamentos y el abasto nacional. El proyecto contempla 380 empleos directos y 65 indirectos.
Uno de los planes de mayor escala corresponde a Laboratorios Kener, que anunció una inversión total de 5 mil 360 millones de pesos en Toluca y Chalco, Estado de México. El proyecto incluye la expansión de una planta de inyectables, una nueva planta de hemoderivados en colaboración con el Gobierno federal y una instalación para biotecnológicos desarrollada junto con una empresa transnacional.
También desde el Estado de México, Grupo Neolpharma invertirá 750 millones de pesos en Toluca para ampliar la producción de materias farmacéuticas, con una capacidad proyectada de 2 mil 300 toneladas anuales en tres plantas.
En Ocoyoacac, Opella anunció una inversión de 2 mil 300 millones de pesos para modernizar y expandir su planta productiva, incluida una nueva línea de fabricación del medicamento digestivo Enterogermina. El proyecto estima 50 empleos directos y 450 indirectos.
Otro de los anuncios destacados provino de Sanofi, que presentó un proyecto para iniciar la producción local de insulina en México mediante transferencia tecnológica. La iniciativa contempla la fabricación nacional de insulinas basales de primera y segunda generación, así como de insulina rápida.
Finalmente, Bayer informó una inversión de 150 millones de pesos para estudios clínicos, con presencia en más de 50 puntos distribuidos en 10 estados del país. La farmacéutica señaló además que ya ha ejecutado el 33 por ciento de una inversión previamente anunciada para 2024.
Con estas inversiones, el gobierno busca posicionar a México no solo como mercado consumidor, sino como un centro regional de manufactura, investigación clínica y desarrollo farmacéutico.
























