La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, rechazó las acusaciones de censura surgidas tras sus declaraciones sobre TV Azteca y sostuvo que su comentario de “no ver” la televisora fue una opinión personal y no un acto de poder desde el Estado.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que el debate de fondo gira en torno al derecho constitucional a la información y acusó a la televisora de mantener desde hace años una “ofensiva” contra su administración y la del expresidente Andrés Manuel López Obrador, basada —dijo— en “muchas mentiras”.
La mandataria recordó el origen de TV Azteca tras la privatización de Imevisión en 1993, durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Señaló que la compra por parte de Ricardo Salinas Pliego estuvo rodeada de cuestionamientos por un préstamo presuntamente otorgado por Raúl Salinas de Gortari, tema que, dijo, aún genera dudas sobre el origen de los recursos.
Sheinbaum sostuvo que, como concesionaria, la televisora privada debe cumplir con la Constitución y garantizar el derecho a la información. Sin embargo, afirmó que el conflicto con el empresario se agravó por litigios fiscales que derivaron en el pago de adeudos acumulados desde administraciones anteriores.
“Hay tanta libertad de expresión que desde una televisora se ataca permanentemente al gobierno, incluso con mentiras”, declaró.
La presidenta insistió en que su gobierno no contempla retirar concesiones ni ejercer presión institucional sobre medios de comunicación, y contrastó esa postura con prácticas del pasado, donde —aseguró— existían llamadas, acuerdos y favores entre gobiernos y medios.
“Cuando dije ‘no vean TV Azteca’ fue una opinión, no una censura. No estoy usando el poder del Estado para callar a nadie”, subrayó.
En su intervención, Sheinbaum vinculó la confrontación con lo que calificó como el fin del “régimen de corrupción y privilegios” iniciado en 2018. Afirmó que sectores afectados por la pérdida de beneficios económicos y políticos han intensificado críticas contra la llamada Cuarta Transformación.
También defendió la utilidad de las conferencias matutinas como mecanismo de “derecho de réplica” frente a contenidos mediáticos que, según su visión, distorsionan la realidad del país.
Al responder preguntas sobre la situación fiscal de empresas ligadas a Ricardo Salinas Pliego, indicó que existe un convenio legal con el SAT para cubrir un adeudo de aproximadamente 32 mil millones de pesos mediante pagos mensuales, de los cuales “más o menos la mitad” ya habría sido cubierta.
Sheinbaum aprovechó para reivindicar resultados de su administración y del proyecto de transformación: inversión extranjera, estabilidad en precios de combustibles, programas sociales, expansión hospitalaria y el fortalecimiento del sistema IMSS-Bienestar.
“En México decide el pueblo, no decide nadie más”, concluyó la mandataria.

















