Cruz Azul escribió una nueva página dorada en su historia al conquistar su décimo título de Liga MX, luego de imponerse 2-1 a Pumas en la final de vuelta del Clausura 2026, gracias a un gol salvador de Rodolfo Rotondi en los instantes finales del encuentro.
La Máquina sufrió, remontó y terminó celebrando una noche de película en Ciudad Universitaria, donde selló la tan anhelada décima estrella en medio de un duelo intenso, marcado por lesiones, tensión y drama hasta el silbatazo final.
Pumas tomó la delantera en un primer tiempo donde mostró mayor control del partido. El paraguayo Robert Morales encendió la ilusión universitaria al abrir el marcador y acercar a los auriazules a su octavo campeonato.
Sin embargo, el panorama cambió en la segunda mitad. Cruz Azul encontró el empate gracias a un autogol de Rubén Duarte, única fórmula que logró romper la resistencia de Keylor Navas, quien había sido figura bajo los tres postes.
Las lesiones comenzaron a golpear a los universitarios. Primero salió Adalberto Carrasquilla, pieza clave del mediocampo felino, y después el propio Duarte tuvo que abandonar el terreno de juego por molestias musculares. Los cambios obligados redujeron las opciones de Pumas y modificaron por completo su planteamiento.
Cuando el partido agonizaba y la tensión dominaba el Olímpico Universitario, apareció Rodolfo Rotondi. El argentino, señalado en otras ocasiones por acciones que terminaron costándole eliminaciones a Cruz Azul, vivió su noche de redención al marcar el gol del campeonato y convertirse en el héroe cementero.
El cierre fue todavía más complicado para los auriazules tras la expulsión de Uriel Antuna, quien vio la tarjeta roja después de una revisión en el VAR.
Así, sin estadio propio, jugando de un lado a otro y bajo el mando de Joel Huiqui, un técnico novato en Primera División, Cruz Azul consiguió volver a la cima del futbol mexicano y sumar el décimo campeonato de su historia, una estrella que reafirma el resurgir celeste.
La final también dejó un dato singular: fue la primera vez desde el Clausura 2013 que dos entrenadores mexicanos protagonizaron una disputa por el título, con Efraín Juárez al frente de Pumas y Huiqui comandando a la Máquina.















