Este lunes se cumplieron 15 días de cortes de rutas en el marco de la huelga por tiempo indeterminado convocada por sindicatos y organizaciones sociales en contra del presidente boliviano, Rodrigo Paz, sin que hasta ahora se vislumbre una solución al conflicto. Activistas indígenas, “Ponchos Rojos” y seguidores del exmandatario Evo Morales avanzan por el altiplano boliviano con la intención de llegar este lunes a la sede del gobierno y exigir allí la renuncia de Paz.
La columna recorrió unos 40 kilómetros durante la jornada, desde Calamarca hasta El Alto. “Vamos a llegar al kilómetro cero (plaza Murillo) para unirnos a la protesta hasta que renuncie este presidente incapaz y fascista”, declaró el dirigente sindical Juan Yupari a medios locales.
Bajo el nombre de “Marcha por la Vida para salvar Bolivia”, la movilización reúne a campesinos, indígenas y obreros leales al exmandatario, que rechazan las medidas económicas que planea implementar Paz. La marcha partió el lunes anterior desde Caracollo, a 188 kilómetros al sur de La Paz, y sus integrantes esperan sumarse desde este lunes a la Federación de Campesinos de La Paz ‘Túpac Katari’, la Central Obrera Boliviana (COB) y otras agrupaciones que mantienen protestas y bloqueos desde la semana pasada.
Las fuerzas de seguridad intentaron el sábado reabrir las vías que mantienen aislada a La Paz, dejando un saldo de 47 detenidos y al menos cinco heridos. Vicente Salazar, vocero de la Federación Túpac Katari, denunció dos fallecidos en los municipios de Ingavi y El Alto durante el operativo de desbloqueo, aunque las autoridades lo niegan. Entre los heridos hay personas con lesiones oculares y faciales que recibieron atención médica. También se registraron agresiones a periodistas y enfrentamientos entre manifestantes y vecinos en varios puntos.
El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, recordó que el derecho a protestar debe ejercerse pacíficamente y que cualquier intervención estatal debe respetar los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad en el uso de la fuerza. Callisaya insistió en el diálogo como vía para resolver el conflicto: “Hemos exhortado incansablemente al diálogo. Ante el clima de tensión que vive el país, convocamos nuevamente a las partes a conversar de manera sincera, profunda y humana”.
Los bloqueos se mantienen en Río Seco (ruta El Alto-Copacabana), Achica Arriba (carretera a Oruro), Calajahuira (camino a Yungas) y otros dos puntos en Viacha. También hay cortes en el puente Achuma, San Andrés de Machaca, Achiri, Huarina, Patacamaya, Sica Sica, Desaguadero, Curahuara de Carangas, Lahuachaca, Panduro, Colquiri, Palos Blancos y Pumazani. La medida afecta el abastecimiento de alimentos, cuyos precios han subido, y el sector sanitario advirtió falta de oxígeno en hospitales.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, afirmó este domingo que Bolivia atraviesa una “insurrección popular” debido a las protestas que exigen la renuncia de Paz, y ofreció la colaboración de su gobierno para facilitar una salida pacífica. “Bolivia vive una insurrección popular. Es la respuesta a la soberbia geopolítica”, escribió Petro en X, agregando que “Latinoamérica y el Caribe deben ser escuchados por el mundo mirando de frente en paz”. El mandatario colombiano dijo estar dispuesto, “si es invitado”, a “buscar fórmulas pacíficas de salida a la crisis política boliviana”. También pidió que “no haya presos políticos en ninguna parte de las Américas” y llamó a construir una “democracia profunda, multicolor” en la región.















