Una explosión seguida de un incendio encendió las alarmas la noche del lunes en la refinería de Salina Cruz, Oaxaca, dejando un saldo preliminar de seis personas lesionadas y una intensa movilización de cuerpos de emergencia dentro de las instalaciones de Pemex.
El accidente ocurrió cerca de las 20:30 horas en la torre de enfriamiento de la Planta Hidros II, una de las áreas operativas del complejo petrolero ubicado en el Istmo de Tehuantepec. Tras el estallido, brigadas contraincendios de Pemex trabajaron para controlar las llamas y evitar que el fuego se propagara a otras zonas.
La petrolera informó que los seis lesionados fueron trasladados a hospitales cercanos y se reportan estables. Entre ellos se encuentran tres trabajadores de Pemex —incluidas dos mujeres— y tres empleados de una empresa contratista.
Aunque las causas oficiales continúan bajo investigación, el coordinador estatal de Protección Civil de Oaxaca, Manuel Alberto Maza, señaló que el incidente pudo originarse durante labores de soldadura en una zona donde presuntamente aún había residuos de combustible.
“Muy probablemente no se había drenado todo el combustible de la planta de enfriamiento”, explicó el funcionario al detallar las primeras hipótesis del accidente.
Tras la explosión, el Gobierno de Oaxaca activó protocolos preventivos en colonias cercanas a la refinería. Personal de Protección Civil realizó recorridos para revisar viviendas y descartar afectaciones estructurales, mientras instituciones de salud permanecieron en alerta para atender posibles emergencias adicionales.
Pemex aseguró que la refinería mantiene operaciones normales y que el incidente no pone en riesgo el suministro de combustibles en la región.















