La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fijó una postura firme ante las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Durante su pronunciamiento, la mandataria subrayó que su gobierno no encubrirá a ningún funcionario o persona que haya cometido un delito, pero dejó claro que cualquier acción legal en territorio mexicano deberá estar respaldada por pruebas sólidas y ser conducida por las autoridades nacionales.
“Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito. Pero si existen elementos constitutivos de un delito, la Fiscalía General de la República, que es la autoridad competente, deberá actuar conforme a derecho y bajo nuestra jurisdicción”, afirmó.
Sheinbaum cuestionó la solidez de las evidencias presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, al señalar que, hasta ahora, la información difundida se basa en testimonios cuya identidad no ha sido revelada y en documentos financieros que, a su juicio, no constituyen por sí mismos una prueba concluyente.
“¿Qué pruebas tiene? Porque hasta hoy hay un escrito de lo que dicen unos testigos que no sabemos quiénes son y estos documentos; entonces, primero las pruebas”, sostuvo.
La presidenta recordó el antecedente del caso del general Salvador Cienfuegos, en el que las acusaciones formuladas por Estados Unidos no prosperaron tras la revisión de las evidencias por parte de la Fiscalía mexicana.
Además, enfatizó que México no permitirá actos de injerencia por parte de gobiernos extranjeros en asuntos internos del país. “No vamos a permitir que ningún gobierno extranjero venga a decidir el futuro del pueblo de México”, declaró, al invocar el artículo 39 de la Constitución, que establece que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo.
Sheinbaum también reveló que, más allá de los documentos difundidos públicamente, el gobierno estadounidense no ha establecido comunicación formal con México a través de su embajada para compartir información adicional sobre el caso.
La postura de la presidenta busca equilibrar el compromiso con la legalidad y la cooperación internacional, al tiempo que refuerza la defensa de la soberanía nacional frente a acusaciones que, insistió, deben sustentarse en pruebas verificables.
Claudia Sheinbaum, Rubén Rocha Moya, Sinaloa, Estados Unidos, Cártel de Sinaloa, soberanía, FGR, justicia, política, relaciones bilaterales
Sheinbaum exige pruebas a EU por señalamientos contra Rubén Rocha y rechaza injerencia extranjera
Aseguró que en México no se protegerá a nadie que haya cometido un delito, pero advirtió que cualquier investigación deberá sustentarse con pruebas contundentes y bajo la jurisdicción nacional.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fijó una postura firme ante las acusaciones emitidas por autoridades de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa.
Durante su pronunciamiento, la mandataria subrayó que su gobierno no encubrirá a ningún funcionario o persona que haya cometido un delito, pero dejó claro que cualquier acción legal en territorio mexicano deberá estar respaldada por pruebas sólidas y ser conducida por las autoridades nacionales.
“Nosotros no vamos a cubrir a nadie que haya cometido un delito. Pero si existen elementos constitutivos de un delito, la Fiscalía General de la República, que es la autoridad competente, deberá actuar conforme a derecho y bajo nuestra jurisdicción”, afirmó.
Sheinbaum cuestionó la solidez de las evidencias presentadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, al señalar que, hasta ahora, la información difundida se basa en testimonios cuya identidad no ha sido revelada y en documentos financieros que, a su juicio, no constituyen por sí mismos una prueba concluyente.
“¿Qué pruebas tiene? Porque hasta hoy hay un escrito de lo que dicen unos testigos que no sabemos quiénes son y estos documentos; entonces, primero las pruebas”, sostuvo.
La presidenta recordó el antecedente del caso del general Salvador Cienfuegos, en el que las acusaciones formuladas por Estados Unidos no prosperaron tras la revisión de las evidencias por parte de la Fiscalía mexicana.
Además, enfatizó que México no permitirá actos de injerencia por parte de gobiernos extranjeros en asuntos internos del país. “No vamos a permitir que ningún gobierno extranjero venga a decidir el futuro del pueblo de México”, declaró, al invocar el artículo 39 de la Constitución, que establece que la soberanía nacional reside esencial y originariamente en el pueblo.
Sheinbaum también reveló que, más allá de los documentos difundidos públicamente, el gobierno estadounidense no ha establecido comunicación formal con México a través de su embajada para compartir información adicional sobre el caso.
La postura de la presidenta busca equilibrar el compromiso con la legalidad y la cooperación internacional, al tiempo que refuerza la defensa de la soberanía nacional frente a acusaciones que, insistió, deben sustentarse en pruebas verificables.















